lunes, junio 15, 2009

Impossible is nothing

Hoy no se trabaja en la Argentina. Antes, a mi no me interesaba mucho por qué un feriado lo era y pensaba que cualquier día no laborable con el que me cruzara jamás podría resarcirme de la pérdida incalculable que era haberme quedado sin los feriados del 28/29 de julio (la primera vez que tuve que trabajar en plena fiesta patria peruana, estaba impactada, en shock, de mal humor. Yo he trabajado 24 de diciembre, 1 de enero, Semana Santa, pero… ¡¿28 de julio?! Llámenme chauvinista pero me parece obsceno). Este desinterés se mantuvo incólume hasta el feriado anterior al de hoy, donde se celebraba el “25 de mayo”. Yo hablaba por teléfono con la Mamita Olga, felices las dos de poder charlar un lunes por la tarde, algo que no sería posible si fuese un día común. En medio de todo el regocijo que casi nos inundaba, la Mamita Olga me pregunta a qué se debía el feriado en cuestión: “Al 25 de mayo, mami” respondí, segurísima de la plenitud de mi conocimiento. “¿Pero qué pasó el 25 de mayo, hijita?” volvió a preguntar con ese tono tan encantador de maestra de primaria –que la mamita Olga nunca va perder porque además de ser mamá fue “La Srta. Olga” durante 25 años. “Ehm… no sé bien. O sea, está el 25 de mayo y el 9 de julio… o sea, yo creo que es como nosotros que tenemos 28 y 29 feriado, pero acá lo celebran en 2 días bien separados; seguro para sentir que descansan más” (?) volví a responder, manoteando en un océano de ignorancia que me hundía sin clemencia. Evidentemente no la convencí y entonces me dijo: “¿Cómo es posible que vivas en un país y no conozcas sus festividades, hijita?”. Y nada, antes de que me terminaran de calzar las orejas de burro, me defendí diciendo que en la Argentina no todos saben la diferencia entre 25 de mayo y 9 de julio y, para probarlo, mientras tenía a mi madre al teléfono le pregunté sobre el particular a un amigo argentino que estaba justo en casa haciéndole una visita al colocho. “Ni idea”, me dijo primero y luego siguió, un tanto menos chamullero que la que le preguntó “pará, pará, una fecha es cuando se juntaron a decidir que querían ser libres y la otra cuando ya lo lograron, pero no sé cuál es cuál” concluyó. “¿Ves, mami?” dije yo, incomprensiblemente feliz de no vivir sola en el potrero de los asnos. “Yo no sé el resto hijita, pero no es posible que vivas en un país y no conozcas sus festividades”. Así que tuve que investigar.

25 de mayo: La Primera Junta (o sea, cuando se reunieron en cabildo abierto a decir que ya no querían ser colonia). Entiendo que el Perú no celebramos una fecha especial para este tema. O sea, sí hubo cabildo abierto pero no hay una festividad o conmemoración, aunque qué credibilidad tengo yo, así que muchachos en edad escolar, por favor no me tomen de referencia para sus tareas.

20 de junio: Día de la Bandera (que por caer sábado lo adelantaron a hoy lunes 15/06). Este es nuestro 7 de junio y nuestro Bolognesi es el señor Belgrano (aunque este último hizo la bandera pero no murió por ella como lo hizo Francisco... hasta quemar el último cartucho).

9 de julio: Día de la Independencia. Este es nuestro 28 de julio, pero acá nadie dice “Feliz 9” ni “Felices Fiestas Patrias”. Además, el 10 de julio no es feriado. O sea, not cool.

Ahora están todos informados.
En cualquier momento, algún post va a empezar así: Alumnos, saquen una hoja de papel…

martes, junio 09, 2009

Su papá no tenía pipí sino pincel (for dummies)

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Donde dice:
Su papá no tenía pipí sino pincel

Debería decir:
En algún lugar de Colombia, algún hombre de la calle alguna vez le dijo a una mujer: “Su papá no tenía pipí sino pincel”. Con ello, quiso decir que el padre de la criatura debió ser artista para pintarla tan bonito, para hacerla tan cercana a una obra de arte. No conocemos la autoría de este piropo / halago / cumplido, sin embargo lo encontramos divertido.

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Donde dice:
“…como absolutamente todos los hechos que atañen a mi vida, tengo un puñado de culpables…”

Debe decir:
“…como absolutamente todos los hechos que atañen a mi vida, tengo un puñado de culpables, un grupo vasto de culpables, muchos culpables, “culpable” en su formato plural, o sea, más de un culpable ergo más de un cumplido y no uno en particular…”

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Donde dice:

“Como los blog-leyentes deben sospechar (porque son oh, avispados), pienso que mi variedad de ostracismo es tan valedera…”

Debe decir:
“Comparto con los blog-leyentes que mi variedad de ostracismo es tan valedera…”


:-P

domingo, junio 07, 2009

Su papá no tenía pipí sino pincel.

Aunque me gustan los halagos (duh, ¿a quién no?) considero que nunca aprendí a recibirlos correctamente. Cuando era más chica (porque aún no estoy lista para decir “cuando era más joven”), los cumplidos me hacían poner colorada; bah, todavía me pasa esto. Sin embargo, esta pigmentación cereza en mis mejillas no aparece con cualquier tipo de lisonjita (creo que JAMÁS usé esa palabra en mi vida), sino que con todo comentario que sea en realidad un piropo (Uy, me acordé del bomboncito de envoltura roja que vendía D’onofrio -pero no estoy vieja- ¡muy rico!).

Es que yo… soy… tímida. JAJAJA. ¡En serio! Esto puede ser poco creíble para los que me conocen en persona o incluso para los que no y tienen un concepto ya formado de mí (labels, oh labels), pero es verdad. Eso sí, yo no soy el tipo de tímida que no puede levantar la mano para opinar o le cuesta decir lo que piensa o se muere si tiene que hablar frente a mucha gente. No, no. Yo soy la chuncha a la que le da vergüenza si le halagas el cuerpo (esto no me ha pasado, ja), la cara (esto tampoco me ha pasado jaja), el pelo (estoy convencida de que esto jamás me pasará, jajaja), el olor (aunque mi hermana Mónica huela mejor que yo), la elección de ropa (¡esta sí! aunque siempre me queda la duda de si es un “¡qué liiiiiiiindo!” real o un “¡qué liiiiiiiiiiindo! meaning “ay, criatura” jajajajaja) o lo que sea que tenga que ver con el exterior. O sea, cumplidos a “lo de adentro”, bienvenidos y agradecidos; halagos a “lo de afuera” scare the hell out of me. Y es soy una niña huraña en esos casos (¿Yo les había contado que no me sale muy bien decir la “ñ”? Digo algo así como “enie”, pero no como los argentinos que hacen más énfasis en la “i”, o sea, “niniIia huraniIia”; sino más bien como si me hubieran ajustado mucho las ligas de los brackets, o sea, “niNia huraNia” y eso que yo no uso -ni usé, ni usaré, aunque tal vez debiera usar- brackets. Otra cosa, tenemos que empezar a recortar estos “entre paréntesis” ¿vio?).

Como los blog-leyentes deben sospechar (porque son oh, avispados), pienso que mi variedad de ostracismo es tan valedera como la que tienen las conejas de Playboy que salen en revistas y vídeos ataviadas con NADA y luego dicen que tienen pocos amigos porque son muy tímidas. Seguro que estas respetables niñas jamás pudieron exponer en clase o dar discursos o contestarle al payaso lechuguita en su fiestita de cumpleaños. A ellas les digo: I feel your pain, sisters. Además, como absolutamente todos los hechos que atañen a mi vida, tengo un puñado de culpables para esta situación que les comparto: los «ponga su raíz preferida de ocupación aprendida en CENECAPE aquí» -eros. Todo ellos. Camion-eros, panad-eros, jardin-eros, microbus-eros, gasfit-eros (ahora que escribí tantas veces “eros” sentí amooooor. ¡JA! Muy malo el chiste, lo sé) deben cargar en su conciencia la responsabilidad de mis traumas. Espero que sus esposas derramen lejía sobres sus diplomas de egresados y que se les seque el falo como orejón de durazno en bolsa de yute del mercado. Damn you all madafacas! :)




FYI:
CENECAPE significa Centro educativo no estatal de capacitación profesional no especializada. (La mamita Olga, junto con algunas otras Damas de San Borja, aprendió a coser en uno de estos lugares. Por ello, sé que las chicas que van a los Cenecapes son lindas. Los chicos son todos feos, boca de caño y huelen a pedo)