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miércoles, setiembre 15, 2010

Status Cuore

Una de las características que más me gusta de navegar en internet es la accesibilidad que tiene cualquier cosa:

Si necesito un link lo encuentro en Twitter, un sistema de micro-blogging
Si se trata de algún dato lo hallaré en Google, el buscador por excelencia; 
Y si me quiero contactar con un amigo lo haré por Facebook, la red social que a todos nos encanta. 
(A Laura Zaferson le gusta esto)

Y es que el caralibro es todo: 

Es tu vida en fotos y son tus ideas convertidas en status de un muro digital.
Es tu granja de mentiras y son todas las galletas de la fortuna que jamás podrás comer. 
Es comentar y etiquetar y también es borrar comentarios y eliminar etiquetas. 
Es la fiesta / concierto / expo / pre-venta al que estás attending y son todos los corazoncitos negros que quieras imaginar 

Ahora, Facebook también es tu relationship status y eso quizá no nos guste plenamente a todos. No porque nuestro status actual nos desagrade, sino porque los que escribimos este blog consideramos que las posibilidades que ofrece la red social más popular de todas (Facebook, por si acaso el amigo blog-leyente es tantito distraído) carecen de un status muy importante y sobretodo relevante para la realidad actual de las relaciones amorosas de la humanidad.

Un status que es diferente al acucioso SINGLE, al cancelatorio IN A RELATIONSHIP, al saca-pica ENGAGED  (que debería llamarse  ‘I have a ring and you don’t, bitch!’), al tradicional MARRIED (aquí no hay mucha ciencia), al humillante IT’S COMPLICATED (acá calzan las situaciones del tipo 'soy la novia y además él tiene una linda esposa'), al bizarro IN AN OPEN RELATIONSHIP (Ej. 'además de mí, hay otras chicas que quieren mucho a mi novio, ¡y todas nos desvivimos por él!'), y a los insufribles WIDOWED, SEPARATED y DIVORCED (¿Quién puede ser tan poco iluminado de declararse así? In my humble opinion, lo más sano es poner single o en todo caso nada)

¿Cuál es ese status, entonces? No hemos -todavía- encontrado un nombre corto para identificarlo, pero más o menos se resume en: exclusively yet laid back dating with (saliendo de manera relajada pero exclusiva con). ¿Se entiende? O sea, eres single pero hace unas semanas que estás saliendo con alguien. Esto no calza en it's complicated porque ¿qué puede haber de complicado en salir con alguien? (¡JA!) y es muy pronto para considerar que estás in a relationship (Y si resulta que sí lo piensas, pues desde esta bitácora te recomendamos que converses con tu mami acerca de ese tema). Luego, aunque estás "relajada" con la situación, obviamente no formas parte de una open relationship porque tus salidas con este alguien son "exclusivas". ¿Qué tal? ¿Nos encontramos frente a un descubrimiento que pondrá felices a todas esas personas que TIENEN que tener su status relationship lo más exacto y cercano a la realidad posible? Me parece que sí. De esta manera se evitan las discusiones del tipo "¿Por qué sigues single, ah?" "¡Hay que poner in a relationship!",  "Yo pongo, pero tú pon primero. Ya, hay que poner los dos al tiempo... 1, 2, 3... ¡no pusiste!" (Shoot me)

O sea, yo no sé si Mark Zuckerberg va a estar interesado en esto (Call me!), pero si al chico de YouTube Instant le ha ido tan bien, ¿por qué uno no se puede poner creativo, digo yo? Piénsenlo un momentito y me comentan. 

lunes, agosto 02, 2010

Estoy en medio de un proyecto de anotación muy ¿interesante?

Hay cosas que uno hace y que no tienen explicación. Por más que se busca en la cabeza, en lo que uno jura y perjura como su zona más lúcida; no encuentra nada para sustentar los hechos previamente llevados a cabo. Ni una oración mal armada, ni un paupérrimo adjetivo... nada. No hay justificación. Aquello que hicimos es un reverendo y absoluto despropósito, un WTF! capital, o, como decimos en Perú, una roca muy loca, loca, locaza.

"La Rolling"

A mi me pasan un montón de esas. Como la vez que quería la edición argentina de la Rolling Stone que tenía en tapa a Johnny Depp como el sombrero loco de Alice in Wonderland. Lo puse en Facebook (nosotros ponemos todo en Facebook) y a los días una amiga que había viajado a Buenos Aires me trajo la revista y a los otros pocos días un amigo vino de visita a Lima y me regaló otra, igualita. ¿Lo inexplicable? Presté ambos ejemplares para que fueran disfrutados por terceros y actualmente no me acuerdo dónde están las revistas. Nunca leí ninguna y la verdad podrían estar en cualquier lugar. ¿Cómo haría?



"El sueño"
Otra gran roca fue cuando soñé con un compañero escolar cuyo nombre es Toño Vidaurre (Just in case: ¡Hola Toñito!).  El sueño incluía a otra chica más, una cámara fotográfica y un montón de zapatillas (?). La cosa es que apenas me despierto del famoso episodio, lo que hago es dejar un mensaje en el muro de Toño, contándole del asunto. ¿Lo inexplicable? Una cosita de nada, sólo que yo no hablo con este chico desde que salimos del colegio (1997). Evidentemente eso no fue impedimento para dejarle una nota extendida acerca de mi sueño en su seguramente concurrido wall. El chico nunca me respondió (no logro interpretar su silencio, mejor dicho, no me atrevo). Bah. Igual, en el cole ya se comentaba que yo era loca. Ja. 

Una tercera piedra en el camino de mis intrascendencias fue cuando -de tanto usar skype- empecé a recibir muchas invitaciones de gente bizarra que no te conoce pero que igual quiere hablar gratis contigo, porque sí (qué sé yo, supongo que en este mundo abrumadoramente globalizado e inter-conectado, todos tenemos derecho a nuestra cuota personal de online flirting). ¿Lo inexplicable? El entusiasmo con el cual mi no-amiga Marina (from Russia) me insistía para que pruebe su servicio de online dating con valor agregado. Un solo requisito: tienes que estar casado y querer tener un affair con un semejante igualmente unido en matrimonio. Nada de ser un vivazo casado que quiere una amante solterita, o viceversa. No, no. La regla es simple: treat yourself with someone else's hubbie, as long as you are other someone else's wife. ¡Pecaminoso, retorcido y lindísimo! (WTF?)




Y bueno, la última cosa sin explicación que he hecho es anotar absolutamente todo lo que he comido y bebido durante la semana pasada entera. Francamente estoy cansada. ¡Como muchas veces al día! La idea no es mía, me copié de un amigo que está llevando un curso en NY (digamos que yo estoy haciendo la versión low budget -mejor dicho, no budget- del proyecto). ¿Lo inexplicable? Que he anotado bien juiciosa cada cosita que me llevaba a la boca (¡epa!), y ahora me siento una pelotuda por que ¡no sé qué hacer con esta información! (Lo primero que diría es que tengo un problema con la bebida, pero eso sería desacertado toda vez que la semana que pasó ha sido festiva y bueno pues, el alcohol y las fiestas van de la mano. A ver, no digo que no pueda festejar sin licor, pero... ¿me explico? ¡JA!). 

Nada, les comparto mis anotaciones. Ojo que esto no incluye el agua ingerida diariamente (los que escribimos este blog celebramos la hidratación y bebemos al menos 3 litros de agua por día. También promovemos la tala indiscriminada de árboles y vamos al baño 8300 veces por día. *sigh*)

Lunes 26/07
01 taza de café cortado. 01 taza de leche. Lugar: casa. 01 taza de café negro. Lugar: Telefónica del Perú. 04 galletas multicereal. Lugar: DDB. 01 taza de sopa covarachía. 01 crepe de champignones, alcachofa y queso. 01 vaso de chicha morada. Lugar: Crepes & Waffles. 01 mandarina. Lugar: DDB. 01 taza de chuño pasi. 01 huevo frito. 01 taza de café con leche. Lugar: casa. 
Martes 27/07: 
Compartido en Twitter. No hubo Re-tweets ni Replies.
En defensa de mi autoestima, el tweet se mandó pasada
la medianoche. ¡JA!
01 taza de leche. Lugar: casa. 01 manzana. 04 galletas multicereal. Lugar: DDB. 01 quiche caprese. 01 suspiro limeño. Lugar: La Baguette. 01 taza de café negro. 01 mandarina. Lugar: DDB. 02 bolsas de popcorn. 04 chilcanos. Lugar: cumple de Patty Exebio @ Barranco.
Miércoles 28/07:
01 taza de canutos en salsa de tomate, atún y crema. 01 mandarina. 2 tostadas con queso crema, palta, tomate, lechuga y oliva. 01 taza de cereal, granola y yogurt de guanabana. 01 taza de café con leche. 01 taza de café cortado. 01 taza de sopa de morón. 04 galletas rellenas de queso. Lugar: casa.
Jueves 29/07:
01 vaso de jugo de frutas. 02 tostadas con queso crema y mostaza. Media pera. Lugar: casa. 01 puñado de pistachos. 06 chilcanos. 01 trucha a la parrilla con ensalada de lechuga, tomate, palta y cebolla. 01 papa amarilla. Medio choclo. Medio waffle con media bochita de helado de lúcuma. Lugar: casa de mi hermana Claudia.
Viernes 30/07:
01 vaso de jugo de frutas. 01 milanesa de calamar con arroz verde y ensalada de zanahoria, tomate y lechuga. 01 mazamorra de piña. 03 tostadas con mantequilla y mermelada. 01 café con leche. Lugar: casa. 02 mojitos. Lugar: Habana Café @ Miraflores. 03 cervezas. Lugar: El Dragón @ Barranco. 
Sábado 31/07:
01 vaso de jugo de frutas. Lugar: casa. Medio sándwich vegetariano y 01 porción de papas criollas. Lugar: Hnos. Pasquale @ Jockey Plaza. 01 porción de torta de bautizo y 01 Mocha Blanco Alto. Lugar: Starbucks Larcomar. 01 chilcano de pisco + piqueos varios. Lugar: Restaurante marino @ Larcomar. 01 algarrobina + 01 pisco sour. Lugar: Huaringas @ Miraflores. 02 cervezas. Lugar: Aura @ Larcomar. 
Domingo 01/08:
01 porción de arvejita verde con arroz y huevo frito + 01 vaso de agua de piña. 02 tazas de café con leche. 02 tostadas con mantequilla. Lugar: casa.
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lunes, julio 19, 2010

Mil gardenias para mí

La palabra querencia y yo nos conocimos a mis 7 años cuando estaba leyendo por primera vez "Platero y yo". Aquel libro tierno de Juan Ramón Jiménez. Platero estaba todo raro porque lo habían llevado lejos de su hogar (o quizá él seguía en el mismo lugar y era su dueño el que se iba. No consigo recordar cuál de las dos situaciones es la fiel al libro). De lo que sí tengo certeza es que la gente del pueblo comentaba que Platero estaba con la querencia y a mí esa palabra me dejó encandilada porque hasta ese momento no había conocido un término que describiese tan profusamente a la melancolía. Y nada, me enamoré de la idea de poder ingresar a ese estado. Lamentablemente estaba apenas en 2do grado de primaria y no había muchas posibilidades de sentir querencia por ningún lugar. Y luego me olvidé del asunto. 


Han pasado 22 años de eso y hoy puedo decir que me estoy inaugurando en la destreza de sentir nostalgia de un lugar (¿no es linda la expresión portuguesa "eu tenho saudade de vocé"? ¡Ah!, chicos, tengo un problema serio con los idiomas, eh).  Estoy con la querencia. Quiero volver a Cuba. A caminar por el malecón de La Habana. A montarme en un Chrysler de los 50s. A meterme al agua y verme los pies. ¿Y saben lo que más quiero? Una cosita de nada: quiero volver a sentirme la más mamacita del planeta. ¡Qué increíble! Una compañera de periplo se refiere al viaje como "Taller de Autoestima - Junio 2010" ¡Mamita! Uno podía salir habiéndose volteado una olla de tallarines con tuco por la cabeza e igual había alguien que tenía algo lindo para decirte. Ni qué decir si te pasabas un peinecito por las greñas llenas de arena (pero arena caribeña que no es lo mismo). Y no me refiero sólo a los cubanos. El caribe tiene ese no sé qué que nos inyecta a todos sus visitantes de un caudal de serotonina sin precedentes (convengamos que uno también se inyecta solito un par de litros de ron por día, pero bueno, son detalles). Y es que está claro que en estos casos se cumple a cabalidad el estado de soltero de vacaciones. Todo el mundo quiere campeonar y todas las fórmulas funcionan. El cubano quiere chapar foránea. El foráneo quiere chapar cubana o foránea. La foránea quiere chapar cubano o foráneo. O sea, los únicos que no quieren chapar entre sí son los cubanos. Los demás are very in the mood for some love. 


Es en este ambiente que surgen las demostraciones de amistad más interesantes. Los hombres intercambian frases de levante (supongo que bajo la filosofía de "si a mí me sirvió, a ti también"), las mujeres sufren de una dislocación momentánea de coxis y se vuelven expertas reggaetoneras; se dan el lujo de decirle que no a uno, dos, tres y cuatro chicos guapos porque no hay quinto malo y porque estoy en Cuba y puedo. Es genial y todas las mujeres del mundo nos lo merecemos (esta última oración tendría que estar auspiciada por Lóreal y "porque yo lo valgo")


Así como los ingenieros cuentan que su experiencia en MIT fue estupenda y los abogados no se cansan de recomendar a la Complutense; chicas, la universidad de la vida las espera en Cuba. Aguante el Caribe, carajo. Ahora les dejo una lista que será de utilidad para cualquiera de los sexos. Son algunos de los icebreakers que se oyeron entre La Habana y Varadero (*). Amar es compartir. 

  1. ¿Son españolas? - No. 
  2. ¿Son colombianas? - No. 
  3. My friend looks just like Robbie Williams. - And where's your friend?
  4. ¿De dónde son? - De Perú.
  5. Speak english? - Yes.
  6. ¿Habla español? - Sí.
  7. Parli italiano? - Io non parlo italiano (pero hablo español e inglés).
  8. I own a bar, but I'm also a stripper. - You should open a Strip Bar, then. 
  9. Che, ¿me echás bloqueador? - Por supuesto.
  10. ♫ Amor a primera vista - (A esto no se responde, sólo se pone la cara del gato en "Alice in wonderland")
  11. I'm from Canada, but I'm also half italian - You look totally italian to me. 
  12. Bonita tú - Ñam, ñam.
  13. I'm a russian investigation policeman -  KGB!
  14. Parlez-vous franҫais? - Je ne parle pas français (pero hablo español e inglés).
  15. ¿Son venezolanas? - No.
  16. Aguante Rosario Central, che. - ¡Vamos todavía, che! 
  17. ¿Son chilenas? - No.
  18. Os pareceís a las Azúcar Moreno - ♫ Apaga el televisor 
  19. I'm a video game developer - I used to play Super Mario Bros.
  20. Vine a Cuba porque soy comunista - Yo vine porque mi amiga encontró un paquete barato. 
  21. ¿Nos metemos al agua? - Eh... ja. 
  22. Soy chef y tengo un negocio de sorrentinos - ¡Me encantan los sorrentinos!
  23. ¿Son mexicanas? - No.
  24. Estoy haciendo una maestría en odontología - ¿En serio? (con cara de "estudia lo que quieras")
  25. ¿Compartimos un taxi? - Caminemos, mejor.
  26. Too bad I just met you and you are leaving tomorrow - Yeah, life is a bitch and there's always Facebook. 
  27. Estoy esperando que te acerques a mí desde ayer - ¿Por qué no te acercabas tú? ("soy divina" mode ON)
  28. Soy de la Selección Francesa de Rugby - (A esto no se responde, sólo se recoge la enagua del piso). 
  29. Sé lavar, planchar, cocinar y cuidar niños - ¡Yo también!
  30. My friend works for Blackberry - Can he fix mine so I can have internet forever?


(*) No todos me los dijeron a mí.

domingo, mayo 23, 2010

ta-TÉ-ti

Hagámoslo sin vaselina (pude haber escrito "Digámoslo sin asco" o "Vamos sin preámbulos",  pero sospecho que la introducción que elegí  me va a rebotar más búsquedas en Google. ¡Bien!). 

Va de vuelta: yo me pregunto: ¿qué onda el té? O sea, en serio. Me fui del Perú apenas empezado el año 2007 y Dios es mi testigo de que nadie tomaba té en este país. De hecho, hasta hace poco se podía identificar sólo 2 tipos de bebedores típicos de té: el resfriado y el enfermo del estómago (En esta parte algunos se alzarán a decir "¿y qué pasa con los "té de tías"?". A ellos les digo que durante toda su vida, la Mamita Olga ha sido una ávida asistente a múltiples eventos que en su nombre llevaban la palabra "té": El té de las Damas de San Borja, El té de la Directiva del Club Huancayo, El té de las ex-alumnas de María Auxiliadora, El té de las esposas de los ex-alumnos del colegio militar, y un largo etcétera. Por años he observado a mi madre ir y venir de esas reuniones y créanme cuando les digo que ahí nadie toma té. Dejémonos de inventar por favor).

Como prueba adicional, pongo los adjetivos que mis hermanas me lanzaban cada vez que yo encontraba ocasión para beber té: cuando pedía té jazmín en los chifas; posera, cuando le sacaba el jugo al 2x1 en Long Island Ice Tea de TGI Friday's; alcohólica, cuando quería que me enviaran una caja de "Passion Tea" a Buenos Aires; atorrante (Starbucks no había abierto en la Argentina en esa época). 


Como si en este punto hubiese necesidad de más evidencia, comparto con ustedes que fue el frío bonaerense el que me hizo participar de una costumbre que antes había visto sólo en películas: el té con leche. Resulta que en la Argentina la gente no se reúne a "tomar lonche", sino que "a tomar el té". Algunos toman cualquier cosa menos té, pero hay muchos que efectivamente mezclan té, leche y el edulcorante de su preferencia.
Y bueno, convengamos que de 28 millones de peruanos, un porcentaje mínimo tiene anotado en su agenda "Té a las 5pm con fulanito".


¿Pero qué pasó, entonces? En 2008 vine de visita corta y una amiga me sorprendió preguntándome si quería tomar té burbuja. De inmediato pensé que se trataba de alguna bebida gasificada y como no soy fanática de la gaseosa (a menos que venga mezclada con licor), pues decliné la invitación. 

Luego de investigar un poco, recién este año probé el famoso bubble tea. Debo decir que fue una experiencia traumática en la cual tanto la garganta del amigo @uterope como la mía fueron brutalmente desvirgadas por una recatafila de pelotas de yuca (tapioca, mandioca, la misma vaina)

En conclusión: el té burbuja fue una experiencia para no repetir y nunca más atinada la expresión gringa de not my cup of tea.

Ya en 2009 volví a pisar tierra nacional por un plazo breve y, dado el cambio de estación de ese momento, todo el mundo tomaba té helado. No me pregunten cómo, hoy en día la lista del mercado de casa incluye al menos un six pack de Free Tea o Lipton Tea o Whatever Tea. Yo no entiendo cuál fue la estrategia de marketing (y yo soy marketera) y mucho menos la idea publicitaria (también soy publicista) detrás del boom del té en el Perú. 

Lo único que tengo claro es que, luego de 3 años de desmesurada ingesta de teína por parte de los peruanos, debemos ser sin duda la población más estreñida del mundo (Sólo detrás de China e Inglaterra. Esos pobres nos llevan siglos de ventaja). Y nada, que Dios y el ex-lax nos ayuden. 

lunes, mayo 17, 2010

La verdad de la mentira (*)

Todo el mundo sabe que la moda se reinventa constantemente (y quien no lo sabe, pues entérese). Lo que usó tu mamá ahora lo usas tú. Con su vuelta creativa agregada, es cierto, pero básicamente es lo mismo. (Convengamos que la elastimona del ayer fue el body de los 90s, que hoy -2010 nada menos- está volviendo en su versión nuevo milenio y sabe Dios cómo le iremos a llamar). En virtud de esto, hace semanas vengo haciendo observación y análisis del nivel de engaño en el que nos gusta vivir sumergidas a las mujeres.

A ver, ¿qué onda el legging? Son como pantimedias gruesas ¿cierto? Es indistinto si su material es algodón, elastano, látex, spandex o whatever; el punto es que los leggings son un ejercicio mejoradito de las medias de nylon.

Yo te pregunto, amiga esclava de la moda: ¿tú sales en pantys a la calle? (Si la respuesta es sí; deja de leer esto de inmediato y anda conversa con tus padres, te pido por favor). Si la respuesta es no y viene provista de sorna, como quién dice "¿quién podría ser tan desquiciada de salir únicamente en medias veladas a la calle?", ¿te puedo preguntar, corazoncito, por qué no te causa reparo alguno calzarte un legging y ponerte apenas un trapito por arriba y listo el pollo, vamos a bailar?

Yo no tengo una explicación o sustento para esto, y al tiempo mírame cómo tengo el cajón del ropero lleno de leggings de todos los colores. Es una hipocresía absoluta y me revuelco en ella como marrano en el barro (con legging, obvio). Tratemos de ser dignas, chicas: la verdad de la milanesa es que estamos en calzón en plena calle y a nuestras madres, hermanas y amigas no le hace el menor ruido esta situación. Se acabaron los vestiditos híper-cortos que te hacen sentir un poco putita... ¡ponte un legging debajo y que tus amigos te llamen Sor María de Todas las Gracias! Really, o sea, con legging o sin él, el vestido te sigue quedando a la mitad de las nalgas, mi vida. No te engañes.  Asume no más. La vida es así, lo que no te mata te hace más fuerte y, para efectos de los ojos masculinos, igual estás en pelotas. 

La de abajo es una foto referencial de los ojitos de aceituna que ponen los chicos -pobres, en verdad- cuando ven un par de patrullas** embutidas en el famoso legging.


Y nada, como la única manera de liderar es con el ejemplo, yo empiezo: mi nombre es Laura Zaferson y varias veces por semana salgo en calzones a la calle. Mamá, hermanas, amigas: mis posaderas cachetean el viento con bastante regularidad y es importante que sepan que eso no va a cambiar (a menos que pase de moda ¡obvio!). Así que por favor quiéranme así tal cual soy, porque esto que ven: ES LO QUE HAY


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*Con algunas "s" de menos, el título de este post me lo ha prestado Mario Vargas Llosa. 
**Patrullas: Patas, piernas. Ya pues, no seas lenteja (lento).


lunes, abril 19, 2010

Veo, veo ¿qué ves?


Así como Cristo tiene un juego de clavos que le atraviesan pies y manos, yo ostento un dardo a la mitad del pecho, que más allá de hacerme doler el esternón como una condenada, me provoca una cantidad de dudas que sobrepasan mi habilidad para contarlas (A propósito, ¿alguna vez han pensado hasta qué número saben contar? Yo sé decir un montón de números, pero lo cierto es que no sé exactamente que tan lejos puedo llegar diciendo un dígito tras otro sin detenerme. En fin). 

Y bueno, que mi madre me perdone por lo que procedo a escribir, pero yo veo pipís por todas partes. My name is Laura and I do live in pipiland (“Hello Laura”). Por las paredes, en las veredas, en el respaldo de los asientos del bus, dibujados con esmero en el polvo que cubre los autos de la calle, en las mayólicas de los baños públicos y privados (wtf?), grabados en el cemento fresco de alguna construcción in progress, y así y así, como una suerte de “Paseo de la fama de los penes”, los habitantes de Lima me han hecho testigo de la pipificación de esta urbe que me acoge desde que nací (aunque para ser justos, cuando he vivido fuera también he visto un montón de pipís. Ja, ja, ya salió la cochinada. Estos blog-leyentes, caray). 

La pregunta en cuestión –el dardo, that is- resulta siendo: ¿¡qué diablos le ocurre a estos pornógrafos wannabe?! No entiendo. ¿Cuál es el móvil para llenar cualquier superficie limpia con un remedo de pene (algunos incluso se esmeran en los detalles, sólo faltaría que firmen y cobren por exhibición)? Responsabilizo a los maestros de escuela que no pusieron coto a esta situación cuando sus alumnos –con claro síndrome de miedo al vacío- repletaron de miembros ¿viriles? cuanta silla, carpeta o escalinata pasara por sus ojitos pajeros y sus jetas colgadas.

Recuerdo con especial estupor cuando me encontré por primera vez con uno de estos garabatos: era la época de exámenes bimestrales y a uno lo mezclaban con gente de otros salones para evitar plagios y demás. De la nada me vi en un aula ajena con gente que coincidía conmigo únicamente porque nuestros apellidos empezaban con la misma letra. En medio de esa confusión, alcé la ceja y arqueé el cuello frente al dibujo plasmado en mi carpeta de turno. "¿Qué carajos es eso?", pensé. Luego, la ceja y el cuello se acompañaron de los ojos de huevo frito cuando una jovencita de otro grado –Atención exalumnos: su apellido es con Z- muerta de risa se sentó encima del mamarracho aquel y empezó a emulsionar sus carnes –que no eran pocas- sobre el esperpento. Yo no sabía que estaba pasado pero sabía que estaba mal, muy mal. Ese pasaje de mi vida fue equivalente a cuando Eva mordió la manzana y se dio cuenta que estaba calata; a partir de ahí, los penes me persiguen y los veo en todas partes. Y nada, el día de mi juicio final -cuando Dios me coja confesada- cuento con que sabrá disculpar mi distorsionada capacidad de simbolización y me dejará pasar sin peajes ni roturas de mano, hacia la nube donde pululan los píos de corazón. *sigh*

Como atinado corolario del texto que les dejo aquí, les comparto este viral que está buenísimo. Ojo, es PG-18.

martes, abril 06, 2010

La escolar tramposa y la librera nazi

Cuando dentro de una conversación cualquiera surge el tema de hacer trampa, yo suelo decir que durante mi etapa escolar no tuve chance de copiarme (no precisamente por la pericia de los cuidadores de exámenes; a mi parecer entrenados por celadores de la cárcel de la que siempre se escapaban el chompiras y el botija, sino que por pura cobardía y sobretodo torpeza con las manos). Sin embargo, hoy resurgió en mi mente un episodio de infancia en el cual llevo a conclusión una trampa escandalosa y desproporcionada.

No es de preguntar por qué había yo fondeado esta memoria (convengamos que en adelante estaré impedida de inflarme como pavo con gases ante cualquier charla sobre ser tramposo; esto me duele en el ego dado que como es sabido, el mío sufre de la penosa enfermedad del gigantismo), lo que sí es de consultar es cómo así reflotó esta vaina desde el fondo del montón de tofu que cargo dentro del cráneo.  Encontrábame depurando contactos de Messenger -si no hemos conversado en 1 año, me parece que no nos vamos a extrañar- cuando llegué a la sección del colegio (yo separo los contactos por procedencia y edito los nombres para que sean "[Nombre] [Apellido]" y no "[frase sacada de libro de autoayuda][carita con glitter][cualquier término incomprensible como "TAD" "YLS" "ablao" "brader", etc.]), cuando me encontré con el nombre de mi estimado Carlos Contardo y fue entonces que desde el fondo de la cabeza llegó pataleando a la superficie lo siguiente: en 5to de primaria Carlos corrigió mi examen de matemáticas y me puso 10. ¡DIEZ! Me jaló, el infame. Yo no podía creerlo. De inmediato revisé la prueba con la premisa de encontrar alguna hilacha de la cual asirme para reclamar al menos medio punto más. No había nada, creo que sinceramente merecía un siete o menos. A pesar de ello, tuve el desparpajo de poner una coma en un resultado decimal y me acerqué al profesor a decirle que mi compañerito no la había visto y que pobrecito el cegatón. El maestro llamó a Carlos para hacerle la consulta y él dijo: "De repente la coma estaba ahí, pero yo no la vi". Cuánta grandeza, carajo. Apenas un puñado de la palabras en una personita de 10 años y quedó en evidencia que: 1) Yo mentía 2) Él era un caballero incapaz de delatarme 3) Mi examen tenía de resultado 10.5 y yo era una gran canalla.

Todo esto viene a cuento porque la persona encargada de entregar los útiles de escritorio en mi centro de labores insiste en que yo debo meditar si es que en verdad necesito tantos lapiceros (02) y si es que poniéndome la mano al pecho (sic) creo que voy a abrochar tantos papeles como para tener una engrapadora para mi sola. Yo le voy a decir a esta señora que por favor llame a Carlos Contardo, que él me va a apoyar en cualquier cosa que yo diga. Y que ya lo pensé bien: verdaderamente necesito que los cuadernos vengan con espiral. Gracias, eh.

jueves, marzo 04, 2010

Ludopatía del mal

Este será sin duda el post más geek que haya escrito en mi vida -y mi amigo @cesarduarte se excitará al menos un poquito. Shall the nerdiness come out. 

Hace poco aparecía en Peru21 una columna de Patricia del Río haciendo referencia pequenísima a un Buzz mío. (¿Que no sabes qué es Google Buzz? No te preocupes, yo no tengo ni la más pálida idea y aún así lo uso porque si es rápido y es gratis, why not?) En aquella se hablaba del -a veces divertido, others just scary- perfil patológico que tenemos quienes nos servimos de la Internet para comunicar todo -vamos, casi todo- pensamiento que se cruce por nuestra cabecita de melón.


Y nada, a propósito del uso desmesurado y hasta obsceno que le damos a la web, recientemente me topé con el Buzz de @uterope en el que se debatía acerca de la apuesta ideal entre dos personas. Como no puede pensarse de otra forma, comenté (Y es que nos resulta imposible quedarnos callados; esa es la patología previa a comunicarlo todo -vamos, casi todo- usando la red). ¿Qué comenté? Apenas un chascarrillo: el que pierde la apuesta debe quedar desnudo. Avispadamente, la platea propuso que la chascarrillante -me inventé una palabra- participe del calateo.

Abejorramente -me inventé otra palabra ¡qué viva el dadá!- la chascarrillante sugirió a través de canal interno que el chascarrillado y ella se fajen en una partida de ajedrez (caigo en cuenta de que esto último es lo verdaderamente geek del post). Strip chess, para ser exactos. El chascarrillado entonces adujo bluffing  y de esa forma mancilló la honra estriptisera de la chascarrillante, motivo por el cual debo compartir lo que viene.

Allá por el dosmil... pucha, hace años, se organizó una partida de Strip Jenga en casa de un amigo queridísimo. En ella participamos un japonés, un austriaco, una italochina y yo, que salvo mi bisabuelo griego soy bastante peruanita. Chicas vs. Chicos. Se te cae la torre de palitos, afuera 1 prenda. Como dije en el Buzz de @uterope, yo difícilmente apuesto algo, salvo cuando tengo lo más cercano a la certeza de que voy a ganar. Y bueno, convengamos que mi pulso es bastante bueno (considerando mi fracaso en cualquier actividad motora fina y motora gruesa en la que me involucre, esto es un GRAN mérito para mi, así que no me tires abajo diciéndome que tú también tienen buen pulso ¿ya?). Previsiblemente, el austriaco quedó en boxer y el japonés calato -bah, tampoco somos tan ratas, se le permitió sentarse para que pudiera tapar sus partes nobles con la mesa de comedor- la italochina quedó digamos que en bikini y la que suscribe perdió los zapatos, las medias y los aretes.

Y mira qué bonito, posts como este le hacen una venia a Patricia y al tiempo le advierten a @uterope. Multipurpose, oh yeah.





La 1era foto es de Andrés Calamaro con corte de pelo nuevo y va porque ahí al ladito se hizo referencia a su gran tema "El Salmón" (Ya que estamos, va el vídeo).
La 2da foto es de César Vallejo, precursor del dadaísmo en América Latina con "Trilce".
La 3era foto es la de un Jenga y la obtuve de masjuguetes.com 

sábado, febrero 27, 2010

Tres cuestiones tres (*)

Dicen que la distancia es el olvido, pero en este blog claramente no concebimos esa razón (es pertinente comentar que nos agrada la versión de La Barca que hace Luis Miguel. Listo, lo escupimos: los cuadríceps se nos tornan trémulos cuando pensamos en El Sol). Y es que por más que yo dejé el nido familiar hace varios años, no he logrado despercudirme de las viejas mañas aprendidas en él; y ahora que he retornado a esta residencia samborjina convivo con el diario darme cuenta de que la mamita Olga mantiene intactas sus particularidades y, si acaso, las ha potenciado llevando el término reloaded a un nivel impensado, prodigioso; vamos, altamente diestro.


Cuestión 1, la mamma mía ejercita su incorrección política con la furia de un adolescente urgido. El otro día me preguntó si yo me inventaba este blog. No madre, cómo crees. le dije. ¿Entonces quién es el que te dejó la marca en el cuello a los 21 años? me sorprendió. Ay, mami. ¿qué te importa? repliqué ensayando frescura. Yo creo que es fulanito, sino también puede ser menganito. tentó, vivísima. Ja, te veo bastante aplicada Olguita ¡bien! (Los que me han gozado -¡epa!- dirán que soy caradura al sacar al frente de esta forma a la mujer que me ha dado de lactar; así que para quedar even con ella les cuento una mía de la que no dejo de reírme: hace como 4 años salía con un chico al que le dije que el grado de summa cum laude me parecía de lo más pretencioso. Hace poquito y a través de linkedin -mira qué moderna tu tía Lauris- me enteré que aquel querídismo tenía ese laurel académico. Mamita, ¡no hay duda que soy tu hija!)

Cuestión 2, ¿qué onda el teléfono inalámbrico nómade? A ver, entiendo el concepto "sin alambres" y que qué lindo. No obstante, aún pienso que el aparato este debería procurar estar colocado en el dock cuyo espíritu es precisamente ese: ¡contener el teléfono! Supongo que tras años de sentirse encadenada a la pared por culpa de las primeras versiones del invento de don Graham, hoy en día mi mamá se permite la obscenidad de pasearse por la casa en un charle que te charle que pareciera no tener fin, pero que cuando lo tiene nos deja como corolario que el aparato telefónico aparece en el baño, en el jardín o en las escaleras. Nunca le den un bluetooth a mi mami que estoy segura que sale calata a la calle. (Call it even #2: hace poco salí en toalla al balcón de casa y tenía el celular entre el hombro y la cabeza. Al levantar el brazo para colgar la toalla de mano ¡zaz! se me cayó la del cuerpo. Quedé desprovista de toda prenda y a la intemperie. Eso sí, el celu ni se movió y la persona con la que hablaba nunca supo que al otro lado de la línea había una chica desnuda)

Tengo una cuestión 3, pero soy marica y no la soltaré. Convengamos que la mamita Olga me echaría a patadas de la casa y en ese caso no podría acogerme al refrán del que me colgué para volver a este hogar: quien se va sin que lo boten, regresa sin  que lo llamen. Perdonen la tristeza (**).




(*) El título capicúa hace referencia a la foto que ilustra este post, la misma que ha sido tomada del Facebook una muy querida ex-conviviente. Detalle curioso: las 3 formas de hacer el número 3 con las manos corresponden, en sentido horario, a Brasil, Argentina y Perú. ¿Qué interesante no?
(**) Vamos César Vallejo, todavía.  

miércoles, febrero 10, 2010

La asustada (sin teta)

Está claro que el niño que en el pasado recibía múltiples lapos en la nuca es el hombre del presente que porta 3 celulares y está anotado en la waiting list para el Nexus One. También es un hecho que la niña que en el pasado fue al menos entrada en carnes -trozudita prefieren algunos- es la mujer del presente que constantemente se siente una vedette cuando se pone alguna ropa un poco apretada. Convengamos que a mí en el cole nunca me metieron un lapo; convengamos también que yo de chica no dejé pasar una sola comida. Vamos, nunca fui la más gorda del salón, pero bien cerquita que estuvimos (¿les había comentado que lo que más me gusta de mi cercanía a los 30 años es que me llega todo? Bah, ahora lo saben).

¿Y qué estragos me ha traído mi pasado, digamos, contundente? Pues que en el presente sigue vigente mi alma de gorda. No puedo con ella. Mis caderas que parecen carreteras (AKA "el caderón playero") me persiguen a una velocidad que soy incapaz de rebatir y ni todo el amor que hay en mi corazón (que es un montón, sépanlo) ha logrado querer a esa porción desbordante de mi ser. Las personas que hacen deporte -esa gente que es toda festiva y que parece carecer de problemas- siempre me recomiendan involucrarme en alguna disciplina física que me ayude, al menos emocionalmente, a superar mis traumas de cadera, pero la verdad es que me da flojera invertir tiempo y dinero en ese pedazo -y qué pedazo eh- de mi cuerpo que no va a desaparecer, porque lo mío no es un problema de peceto o trasjamón, sino que yo más bien sufro de una pronunciada colita de cuadril (y mira todos los cortes de carne que aprendí en la Argentina. Ojo, eh)

Lo peor de esta situación es que estoy absolutamente sola en la cruzada puesto que yo nací Zaferson y mis hermanas nacieron Mendoza. Es decir: mis sissies tienen bubbies y yo no (Pude haber dicho que yo tengo caderas y ellas no, pero sentí el impulso de contarle al mundo sobre las tetas de mis hermanas. Es que yo no me hundo sola, carajo. Al menos esas dos vienen conmigo). O sea, mi ausencia de carnes en el entrepiso de mi anatomía hace que mi planta baja se vea aún más importante (De pronto aluciné a Jordi Puig diciendo: "Esto es lo que vendría a ser el cuerpito latino de tu tía Lauris"). No obstante, aún cuando batallo esta gesta en solitario, mi familia y amigas feel my pain in every way the can, y es por eso que hace poquito recibí un regalo tan escandaloso como lleno de amor: dos pares de sostenes con harto push-up. Ambos son de la línea PINK de Victoria's Secret y con ellos -se presume- que mi cadera se verá más pequeña. 

Yo sé que esto suena a disparate pero me estoy basando en la pura geometría espacial para afirmarlo. Dios sabe que la que suscribe es una persona de letras, pero flaco, dame chance una vez por fa. Ya sabes, mis push-ups y yo te hemos prendido una misionera.  

lunes, febrero 01, 2010

¿El fin del mundo está cerca?

Que delicia me significa probar un poco de alguno de los objetos de mi pasión. Hace unos días, ejercité mi derecho a salivar y gocé viendo en pantalla gigante al controvertido y eróticamente inadecuado Robert Downey Jr. (Que por favor nos coja confesadas. O sea... Dios, no Robert. Ojo, eh). Me tiene sin cuidado que el ex-marido de Madonna -Guy Ritchie- haya repetido recursos de Snatch o si la fotografía estuvo así o asá. Por Robert nos ponemos 27 enaguas y toditas las dejamos caer, gustosas y acaloradas. Y es que nos gustan los malos. Qué le vamos hacer. 

Ahora, como si aquel bombón asesino no hubiese sido suficiente (súper grasa mi referencia, lo sé), al salir de la sala de cine mis antenitas de feromonas detectaron la presencia de un guapo que iluminaba el lugar. A ver, entre Downey Jr. y Jude Law ya teníamos la presión arterial haciendo piruetas por encima de la cabeza, y ahora con este nuevo objeto (perdón, chico) sólo nos quedaba sonreír pensando qué bien hechecitos están algunos muchachos en nuestra querida Lima. 

Mi entrañable acompañante -que es ciertamente más viva que yo- me hizo notar que el mentado churro estaba escoltado por un elemento femenino con olor a novia (Ese aroma es conocido, es mentira eso de: "Ay, no sabía que estaban juntos"). Yo miré a la chica. O sea, está bueno analizar "cómo así" ¿no? Y ojo que esto no es envidia sino que el juicio más imparcial que he emitido en mi vida: la flaca era un 4 y más fea que bebé de canguro (infórmate aquí). ¿Qué hacía ella con un churro tan churro? Nunca lo sabremos porque el sementalito este tenía ojos sólo para ella y no tuvimos corazón -ni oportunidad- para interrumpir tamaño embelasamiento.

Yo no sé si el mundo se va a acabar en el 2012, pero lo cierto es que hay muchos chicos que se la han creído y están perdiendo la cabeza. Pero esto no es envidia, no, no. 

miércoles, enero 13, 2010

Dr. Laura Love.

Entre las muchas hipótesis que escupe mi organismo a velocidades insólitas,
sin duda las que más me gustan son las relacionadas al género y al estado civil.
Sobre las primeras nos ocuparemos oportunamente;
acerca de las segundas les quiero contar hoy.
Va mi teoría.

Yo digo que hay 3 formatos de "estar":
(1) solter@, (2) en pareja y (3) solter@ de vacaciones. ¿me explico? ¿no? (¿alguna vez lo hice? ¡ja!) 

Here we go:


  • Solter@ es solter@ pues, ¿qué más va a ser? Sales con amig@s, te presentan amig@s, miras a candidat@s en bares y algunos de ell@s te miran de vuelta. El ritual infructuoso del apareo común over and over again (estuve investigando, y esta danza se practica entre muchísimas especies animales y, debo decir, en su mayoría con bastante más elegancia que nosotros los humanos, sino pregúntenle a los románticos delfines).
  • Emparejad@ es, a todas luces, quien tiene novi@, espos@, concubin@, etc, etc. Meaning he / she is taken, so back off y ensaya mejor tus técnicas de apareo, hun. Quién sabe, tal vez el siguiente te toque a ti. (blink, blink)
  • Ahora, solter@ de vacaciones es, como claro está, el ser que -además de carecer de relación sentimental alguna- no se encuentra en su lugar de residencia común -está de viaje- y no tiene muchos testigos que puedan hacer escarnio de su persona -y sus actos vacacionantes- en redes sociales, cañas sociales, anzuelos sociales o en cualquier tipo de artículo de pesca social que se nos ocurra en este momento. El solter@ de vacaciones es el estado camaleónico que le permite a una chica -comúnmente decorosa en su lugar de origen- embutirse en un vestido rico y apretadito para luego entregarse con relajo extremo al intercambio de salivas con 2 o 3 muchachos en una misma noche. ¿Total? se pregunta la chica. ¡Si estoy de vacaciones! se responde ella misma. Es este mismo trance el que convence a un chico -usualmente correctito y pegado a la letra- para abordar mujeres de razas insólitas exóticas y acto seguido empezar a vomitarles cargos gerenciales, acciones en la bolsa y quién sabe qué más mentirillas blancas con tal de beber al menos un tantito de los jugos novedosos y agrestes de cualquiera de las ajenas lugareñas (convengamos, la primera que caiga). 
¿Ahora sí me explico? Si no se entiende, les recomiendo que visiten esta página

La pregunta es. ¿Por qué se da esta situación? Si la chica se divierte de esa forma en un fin de semana común: player. Si el chico realiza la mencionada práctica un día cualquiera: evil people. Ahora, si cruzaste la frontera, te escapaste a provincia o apenas superaste el peaje de Bujama (ja), no te preocupes ocurrente lector: welcome to the jungle and enjoy the ride. 

Bien hipócritas somos ¿no?


DISCLAIMER: en este blog creemos que los 3 estados mencionados son válidos y decisión de cada uno. Sin embargo, sentimos la obligación moral de aclarar (convengamos que mi madre lee este blog. Todos digan "Hola Mamita Olga")  que no estamos de acuerdo con el "emparejad@" que por periodos cortos pretende volverse "solter@ de vacaciones". O sea, en esta bitácora somos liberales y auspiciamos la palomillada, pero de ninguna forma nos agrada la bajeza. Y no nos pregunten porque escribimos en plural, god dammit. 

miércoles, diciembre 30, 2009

Genésis del mal

Estuve leyendo un post navideño
–en realidad fue post navideño, ¿me explico?
O sea, un post después de la navidad.
Changos, qué difícil es decir post post navideño
sin caer en una redundancia.
Scratch that y empecemos de vuelta.

Hace un par de días leí una ¿publicación? ¿Texto? ¿Artículo? de La vida de Serendipity donde reflexionaba acerca de cómo es un craso error (o un #epicfail por su hashtag en twitter… jaja, déjame) pensar que uno puede ir en busca del bikini playero un día lunes después de “fiestas”. Estoy de acuerdo, eso no se debe hacer. Pero ¿sabes qué más no se debería hacer? La ropa difícil de usar. A ver, yo digo que debiéramos abolir los bikinis, trikinis, monokinis y toda prenda que le origine problemas a las chicas. Es que nosotras llevamos una vida muy ardua y dolorosa en cuanto a ropajes veraniegos y, a decir verdad, apenas nacemos ya estamos pagando por lo que hizo la madre de todos: Eva (that bitch). 

Y es que es así. Eva del Edén es responsable directa de muchas de las calamidades que pasamos las mujeres en este villa del Señor Barriga (literalmente). O sea, la so called primera mujer de la humanidad cometió su rico pecadillo al enchufarle la manzana al pelele de Adán –que sin chistar se la mascó todita, ¡ay, los hombres!- y nosotras, el resto de las mujeres del mundo, tenemos que parir a nuestros hijos con dolor. Encima de eso, como la progenitora de Caín y Abel se tapaba el cofrecito con una hojita de higuera, a las mujeres nos toca emularla vistiendo brevedades de lycra que encima deben tener el interior con refuerzo de silicona para que no se te desaparezca la vaina a la más insignificante ola. Eva madafaka, entérate: la silicona esa se calienta y quema, god dammit. (Debo aclarar a los más avispados –yo sé que hay, yo sé-  que es sabido que la hoja que tapaba a Eva era de parra; lo que no es muy conocido es que cuando yo era chica la única hoja que supe dibujar fue la del higo así que mi Eva y mi Adán se taparon con eso. Period).

Y hablando de Adán… ¿por qué los hombres se ponen ropa de baño hasta la rodilla? Olvídense, nadie quiere verlos en zunga, pero, ejem, ¿por qué las textilerías sacan 8 mil bikinis de 1 metro de tela y sólo 1 ropa de baño masculina? I hate them. I hate them all. Cada año es un castigo mayor ir a la playa. Se te mete el calzón. Te lo sacas. Se te mueve el sostén. Te lo acomodas. Te rebalsas del bikini y tienes que remarte hacia adentro de él. Entre tanto, múltiples playeros observan el show al tiempo que chupetean un chorito a la chalaca. Qué mal nos va chicas, qué mal nos va. Caín del mal, el quijadazo se lo debiste meter a tu madre; mongolazo.

jueves, diciembre 10, 2009

Nube negra dot com

Siempre me sale todo mal. A ver, no es que yo sea pesimista ni mucho menos (ni mucho más tampoco), lo que pasa es que la vida se divierte conmigo –de esto estoy convencida y no hay poder humano que me haga cambiar de parecer; ahora, si algún animal o plantita desea intentar estoy dispuesta a probar. 


Este blog existe gracias a que un día pensé que era imposible que mi cabeza de piña colada fuese capaz de registrar todos los infortunios que me acontecen y que era pertinente mantener un archivo más o menos ordenado de las cámaras escondidas que el señor Jesucristo y su amigo Belcebú me vienen jugando de manera sostenida hace casi 29 años (y esto lo anoto a propósito de modo tal que todos vayamos ahorrando para mi regalo del 10 de enero ¡eh!). 

¿A qué viene esto? Pues a que hoy (ayer) es mi último día en Buenos Aires y, como no podía ser de otra manera, todo me ha salido mal:


  1. Como nunca jamás, amanecí a las 6am dispuesta a sacarle brillo a mi ahora ex-departamento. Estaba sobándome contra las paredes del baño –literalmente- y se me acabó el CIF crema (desinfectante). Bah –pensé- yo uso lavandina (lejía). Voy a la cocina por la botellita salvadora y, como el niño Jesusito (manso corderito) ya se había despertado, se me ocurre ir abriendo la botella de camino a la ducha y ¡zaz! Chorreé el parquet con lejía. Linda mancha ¿eh? (Este altercado se solucionó con VARIAS capas de cera oscura)
  2. Cerca a las 11am y considerando que la entrega del dpto. estaba pactada para las 11:30am, voy a un locutorio para usar Internet porque el servicio ya está dado de baja (ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, pero mis convivientes y yo somos seres responsables que no dejamos al arrendador con deudas y cosas colgadas) ¿Y qué pasa en el cyber café? Que mi hora de salida ha cambiado y el vuelo es para las 18:00hs. A ver, son 10:50am y a las 11:30am entrego el departamento. Ponte que mientras me fui al Internet una estampida de búfalos se apareó en la sala y que por ello tengo que limpiar otra vez… con todo y eso, la entrega no tardará más de media hora y –como soy una chica precavida- he pedido el taxi para las 12m. Dime, Lucifer de mi vida, ¿qué voy a hacer 6 horas en el aeropuerto?
  3. Luego de entregar el depa, me veo con 300 pesos menos de depósito porque el dueño se los quedó como caución en caso de que haya quedado algo pendiente por pagar y con un “Please believe me, I’m not going to rip you off” me tuve que quedar tranquila. (Bah, se supone que me van a enviar la plata por Western Union si en 1 mes no aparece nada impago. Y claro que nada va a aparecer porque ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, pero mis convivientes y yo somos seres responsables que no dejamos al arrendador con deudas y cosas colgadas).
  4. Ya en el counter, una gentil señorita me informa que tengo que pagar 230 dólares de exceso de equipaje porque las miserias que llevo en las maletas superan los 70 kilos y yo sólo tengo permiso para llevar 40. A ver, si mi pasaje salió 540 dólares y estoy pagando más o menos el 40% de ello en valijas… prácticamente estoy cargando un hijo conmigo, un menor de 2 años que sólo paga proporcional ¿no? Este es un niño que no quiero y que me cae mal, pero igual tengo que pagar por él porque, bueno, ¿quién me manda a cebar a un niño de menos de 2 años para que pese 30 kilos y monedas? 

Contra todo pronóstico, mi buen humor no fue mellado durante este día tan entretenido para Dios y Satán (ayer). Lo que sí, aprovecho mis horas de espera en el Aeropuerto para escribir todo esto, porque cuando llegue a Lima y lo cuente, seguro que algo se me va a escapar. Igual, no creo que lo llegue a publicar hoy mismo (la verdad sí creo, pero siempre me pasa lo contrario a lo que espero, entonces mejor no creer para que ocurra ¿no?) -----BIG MISTAKE: NO LO PUDE PUBLICAR AYER. 

¡Hasta pronto ciudad adoptada!

sábado, noviembre 14, 2009

No tiene talento pero irá a tu casa en navidad (*)

Cuando yo era chica la mamita Olga recurría mucho a parábolas para educar a mis hermanos y a mí, y además hizo lo propio con los muchísimos alumnos que pasaron por sus aulas (¿yo les había contado que mi mamá es profesora de primaria? Se retiró hace muchísimo, pero sé lo que les digo cuando afirmo que "una profesora nunca deja de ser profesora" -esto último tendrá muchas interpretaciones y todas serán verdaderas, así que cuidado con lo que interpretan. Jeje).  De todos los recursos bíblicos de la Mamita Olga agotó, sin duda el más utilizado fue el de la parábola de los talentos, que básicamente compara las capacidades innatas de cada persona con la cantidad de moneditas que un amo entrega a sus siervos (se me acaba de ocurrir que, si así lo quisiera, un ciervo podría ser siervo. O sea, si el venadito tomase un cursito de servicios, técnicamente... podría ser siervo ¿no? Think about it). 

Y bueno, mi mamá siempre sostuvo que nosotros, sus hijitos, teníamos talentos muy diferentes y que debíamos aprovecharlos y potenciarlos para ser cada día mejores personas.  No sé si mis hermanitos habrán procedido igual, pero luego de la repetición Nro. 500 de la consabida parábola, yo me hice una listita mental de los rubros en los que me consideraba de alguna manera talentosa. No está de más mencionar que, con el correr del tiempo, gasté varios lápices y tajadores -igualmente mentales- tachando actividades para las que ciertamente no tenía talento alguno (irónicamente, aquel tache y re-tache confirmó un talento que sí tengo: el de inventarme que tengo múltiples talentos).

Y nada, hay algunos que hacen deporte, otros que son capos en números, algunos muy iluminados para escribir y muchos con gran actitud para la venta. Por mi parte, creo que mi talento más logrado es saber hacer como pavo.




Los que acompañan este vídeo son obviamente 
personas que incentivan mis delirios de Dr. Doolittle. 
Ah, también sé hacer como loro 
pero eso ya lo dejamos para otra oportunidad.




(*) El título se obtiene del estribillo rumbero "No tiene talento pero es muy buenamoza" y el hit navideño "Ven a mi casa esta navidad".

sábado, noviembre 07, 2009

Help, I need somebody (not just anybody).

Hace ya buen tiempo acepté que sufro de una neurosis que procuro alimentar a ultranza para no perderla jamás. Esto no es un secreto y de hecho es de conocimiento de mi familiares -quienes no tuvieron otra opción que quererme porque los parientes no se eligen; de mis amistades -que aunque sí pudieron elegir tuvieron la encantadora torpeza de no darse cuenta de mis patologías; y por supuesto de los lectores de este blog -cuyo morbo para descubrir qué nuevo trastorno me ha surgido los obliga a volver y volver a Cosas que Ocurren. 


Ahora, que todos los sepan y que nadie mueva una hoja...(uso "hoja" porque, convengamos: ¿alguna vez alguien "movió un pelo"? ¿cierto que nadie lo hizo? bueno, dejemos de usar "frases hechas" que la verdad "nadie ha hecho" shall we?)


¿En qué íbamos? Ah, en que todos lo saben y que nadie mueve una hoja para evitarlo. Y bueno, la mayoría de las veces a mi me gusta esa ¿resignación? para conmigo y mis particularidades, pero cuando me descubro creando filtros absurdos para decidir qué opino de las personas, en verdad creo que alguien tiene que intervenir. 


Ejemplo 1:
El estado en el que el usuario mantiene el Desktop de su computadora.  Grafiquemos:

Desktop hermoso, perfectísimo, excitante.
Un YES absoluto.  (Claramente este es MI desktop)



Desktop terrible, inaceptable, causante de migrañas y pesadillas.
Un NO rotundo. (Encontré esta imagen en la WWW)

La cosa es así: 
Yo le presto plata a la persona cuyo Escritorio se acerque más a la primera gráfica. Los que tiren más a la segunda, por supuesto que pueden contarme sus problemas financieros, sin embargo, no recibirán de mí más que una cariñosa palmadita en la espalda. 


Ejemplo 2:
El nivel de actualización de sus perfiles laborales. O sea, no puede ser que seas Product Manager de Bebidas Isotónicas en Coca Cola y que en tu profile salga que acabas de completar tus prácticas pre-profesionales en la PYME de tu tío Kikín. No jodas pues. Si no tienes tiempo para poner al día tus datos, suspende tu perfil o ciérralo. Así también cancelarás tu suscripción al Hall de las vergüenzas. Qué odio me da.  


Ahora, aunque soy bastante estricta con estos filtros enajenados que me invento... en este caso (entiéndase "ejemplo 2") me toca ser benevolente a raíz de un incidente traumático que viví.  Ocurre que a pesar de mantener up to date mis perfiles, hace unos días me vi con la sorpresa de unas "ofertas" que llegaron a mi correo. Todas, faltaba más, bastante acorde a mi perfil profesional. Grafiquemos: 


La cosa es así: 
Si no me llaman de La Hoguera, le pongo todas mis fichas a Pequeñas Diosas. He dicho.