To do and not to do.
A ver, partamos de algo muy sencillo:
Uno hace caca en su casa y sólo en su casa.
Entiéndase por casa a ese sitio loco, loco que te acoge por las noches, al aposento donde hay un mueble en el que viven tus calzones, a la edificación donde guardas cosas tan dísimiles como básicas en tu vida:
(1) El pasaporte
(2) El cortauñas
(Como verán, podemos llamar casa al lugar en el que pasamos más de un día con su noche completita. Ahora, si eres workoholic y pasas semanas enteras en tu trabajo, bueno, creo que los whereabouts de tu popó no son tu principal problema).
Es que, en verdad, uno no debe hacer popis en el trabajo. Y no se trata de una preferencia antojadiza o de un capricho del dedo meñique de algún quisquilloso. No, no. En este caso no hay libre albedrío como ocurre cuando uno decide si echa azúcar o edulcorante al café, sino que existe una dictadura escatológica donde ESTÁ MAL hacer las necesidades fisiológicas en otro lugar que no sea tu domicilio y ESTÁ BIEN horrorizarte si algún ser que circunda tu entorno realiza estas prácticas salvajes y de absoluta carencia de prestancia. Me cansé de los reyes del namber tú.
No es un descubrimiento que hay miles de motivos para no hacer del número dos en cualquier lado -todos los sabemos- pero dado que me siento abrumada por la cantidad de personas que no aplican la regla del "@ home only", me veo en la necesidad de colocar bullets señalando los cuatro que pienso como los más contundentes:
Uno hace caca en su casa y sólo en su casa.
Entiéndase por casa a ese sitio loco, loco que te acoge por las noches, al aposento donde hay un mueble en el que viven tus calzones, a la edificación donde guardas cosas tan dísimiles como básicas en tu vida:
(1) El pasaporte
(2) El cortauñas
(Como verán, podemos llamar casa al lugar en el que pasamos más de un día con su noche completita. Ahora, si eres workoholic y pasas semanas enteras en tu trabajo, bueno, creo que los whereabouts de tu popó no son tu principal problema).
Es que, en verdad, uno no debe hacer popis en el trabajo. Y no se trata de una preferencia antojadiza o de un capricho del dedo meñique de algún quisquilloso. No, no. En este caso no hay libre albedrío como ocurre cuando uno decide si echa azúcar o edulcorante al café, sino que existe una dictadura escatológica donde ESTÁ MAL hacer las necesidades fisiológicas en otro lugar que no sea tu domicilio y ESTÁ BIEN horrorizarte si algún ser que circunda tu entorno realiza estas prácticas salvajes y de absoluta carencia de prestancia. Me cansé de los reyes del namber tú.
No es un descubrimiento que hay miles de motivos para no hacer del número dos en cualquier lado -todos los sabemos- pero dado que me siento abrumada por la cantidad de personas que no aplican la regla del "@ home only", me veo en la necesidad de colocar bullets señalando los cuatro que pienso como los más contundentes:
- ES UNA FALTA DE CRITERIO: ¿Cómo vas a hacer tus deposiciones en el trabajo? O sea, ¿qué te pasa? ¿No controlas tus esfínteres? Hay un motivo por el cual uno empieza a trabajar cuando su edad tiene por lo menos DOS dígitos. Repeat after me: No pooping at work.
- ES ALGO QUE DEBERÍAS PLANIFICAR: Si a pesar de tener claro que es una falta de clase inmensurable depositar miasmas en los inodoros de tu centro de labores, insistes en llevar a conclusión estos proyectos nefastos... ¿Por qué hacerlo a las 9:30 am? O sea, sincerémonos... esa gestión debiste haberla realizado en tu propio toilette ¿no?
- ES UN ACTO CON CONSECUENCIAS QUE ATAÑEN A TERCEROS: Extra, extra, los perfumitos "ambientadores" no atenúan el problema. ¿Te acuerdas cuando estabas en la secundaria y algunos compañeros eran abandonados por su desodorante y se re-aplicaban el producto sin asearse antes? Bueno, el resultado es igual de fétido. Echar rosas sobre el lodo no lo hace menos fangoso.
- ES UN TEMA QUE DEBERÍAS PREGÚNTAR: ¿Eres un conejito y estos avatares escatológicos te sorprenden casi apenas terminaste de comer? Saca una cita con el doctor, consúltale a tu mamá o, ¿por qué no?: DEJA DE COMER LAS COSAS QUE TE CAEN MAL, POR LA QUE TE PARIÓ.








