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lunes, agosto 02, 2010

Estoy en medio de un proyecto de anotación muy ¿interesante?

Hay cosas que uno hace y que no tienen explicación. Por más que se busca en la cabeza, en lo que uno jura y perjura como su zona más lúcida; no encuentra nada para sustentar los hechos previamente llevados a cabo. Ni una oración mal armada, ni un paupérrimo adjetivo... nada. No hay justificación. Aquello que hicimos es un reverendo y absoluto despropósito, un WTF! capital, o, como decimos en Perú, una roca muy loca, loca, locaza.

"La Rolling"

A mi me pasan un montón de esas. Como la vez que quería la edición argentina de la Rolling Stone que tenía en tapa a Johnny Depp como el sombrero loco de Alice in Wonderland. Lo puse en Facebook (nosotros ponemos todo en Facebook) y a los días una amiga que había viajado a Buenos Aires me trajo la revista y a los otros pocos días un amigo vino de visita a Lima y me regaló otra, igualita. ¿Lo inexplicable? Presté ambos ejemplares para que fueran disfrutados por terceros y actualmente no me acuerdo dónde están las revistas. Nunca leí ninguna y la verdad podrían estar en cualquier lugar. ¿Cómo haría?



"El sueño"
Otra gran roca fue cuando soñé con un compañero escolar cuyo nombre es Toño Vidaurre (Just in case: ¡Hola Toñito!).  El sueño incluía a otra chica más, una cámara fotográfica y un montón de zapatillas (?). La cosa es que apenas me despierto del famoso episodio, lo que hago es dejar un mensaje en el muro de Toño, contándole del asunto. ¿Lo inexplicable? Una cosita de nada, sólo que yo no hablo con este chico desde que salimos del colegio (1997). Evidentemente eso no fue impedimento para dejarle una nota extendida acerca de mi sueño en su seguramente concurrido wall. El chico nunca me respondió (no logro interpretar su silencio, mejor dicho, no me atrevo). Bah. Igual, en el cole ya se comentaba que yo era loca. Ja. 

Una tercera piedra en el camino de mis intrascendencias fue cuando -de tanto usar skype- empecé a recibir muchas invitaciones de gente bizarra que no te conoce pero que igual quiere hablar gratis contigo, porque sí (qué sé yo, supongo que en este mundo abrumadoramente globalizado e inter-conectado, todos tenemos derecho a nuestra cuota personal de online flirting). ¿Lo inexplicable? El entusiasmo con el cual mi no-amiga Marina (from Russia) me insistía para que pruebe su servicio de online dating con valor agregado. Un solo requisito: tienes que estar casado y querer tener un affair con un semejante igualmente unido en matrimonio. Nada de ser un vivazo casado que quiere una amante solterita, o viceversa. No, no. La regla es simple: treat yourself with someone else's hubbie, as long as you are other someone else's wife. ¡Pecaminoso, retorcido y lindísimo! (WTF?)




Y bueno, la última cosa sin explicación que he hecho es anotar absolutamente todo lo que he comido y bebido durante la semana pasada entera. Francamente estoy cansada. ¡Como muchas veces al día! La idea no es mía, me copié de un amigo que está llevando un curso en NY (digamos que yo estoy haciendo la versión low budget -mejor dicho, no budget- del proyecto). ¿Lo inexplicable? Que he anotado bien juiciosa cada cosita que me llevaba a la boca (¡epa!), y ahora me siento una pelotuda por que ¡no sé qué hacer con esta información! (Lo primero que diría es que tengo un problema con la bebida, pero eso sería desacertado toda vez que la semana que pasó ha sido festiva y bueno pues, el alcohol y las fiestas van de la mano. A ver, no digo que no pueda festejar sin licor, pero... ¿me explico? ¡JA!). 

Nada, les comparto mis anotaciones. Ojo que esto no incluye el agua ingerida diariamente (los que escribimos este blog celebramos la hidratación y bebemos al menos 3 litros de agua por día. También promovemos la tala indiscriminada de árboles y vamos al baño 8300 veces por día. *sigh*)

Lunes 26/07
01 taza de café cortado. 01 taza de leche. Lugar: casa. 01 taza de café negro. Lugar: Telefónica del Perú. 04 galletas multicereal. Lugar: DDB. 01 taza de sopa covarachía. 01 crepe de champignones, alcachofa y queso. 01 vaso de chicha morada. Lugar: Crepes & Waffles. 01 mandarina. Lugar: DDB. 01 taza de chuño pasi. 01 huevo frito. 01 taza de café con leche. Lugar: casa. 
Martes 27/07: 
Compartido en Twitter. No hubo Re-tweets ni Replies.
En defensa de mi autoestima, el tweet se mandó pasada
la medianoche. ¡JA!
01 taza de leche. Lugar: casa. 01 manzana. 04 galletas multicereal. Lugar: DDB. 01 quiche caprese. 01 suspiro limeño. Lugar: La Baguette. 01 taza de café negro. 01 mandarina. Lugar: DDB. 02 bolsas de popcorn. 04 chilcanos. Lugar: cumple de Patty Exebio @ Barranco.
Miércoles 28/07:
01 taza de canutos en salsa de tomate, atún y crema. 01 mandarina. 2 tostadas con queso crema, palta, tomate, lechuga y oliva. 01 taza de cereal, granola y yogurt de guanabana. 01 taza de café con leche. 01 taza de café cortado. 01 taza de sopa de morón. 04 galletas rellenas de queso. Lugar: casa.
Jueves 29/07:
01 vaso de jugo de frutas. 02 tostadas con queso crema y mostaza. Media pera. Lugar: casa. 01 puñado de pistachos. 06 chilcanos. 01 trucha a la parrilla con ensalada de lechuga, tomate, palta y cebolla. 01 papa amarilla. Medio choclo. Medio waffle con media bochita de helado de lúcuma. Lugar: casa de mi hermana Claudia.
Viernes 30/07:
01 vaso de jugo de frutas. 01 milanesa de calamar con arroz verde y ensalada de zanahoria, tomate y lechuga. 01 mazamorra de piña. 03 tostadas con mantequilla y mermelada. 01 café con leche. Lugar: casa. 02 mojitos. Lugar: Habana Café @ Miraflores. 03 cervezas. Lugar: El Dragón @ Barranco. 
Sábado 31/07:
01 vaso de jugo de frutas. Lugar: casa. Medio sándwich vegetariano y 01 porción de papas criollas. Lugar: Hnos. Pasquale @ Jockey Plaza. 01 porción de torta de bautizo y 01 Mocha Blanco Alto. Lugar: Starbucks Larcomar. 01 chilcano de pisco + piqueos varios. Lugar: Restaurante marino @ Larcomar. 01 algarrobina + 01 pisco sour. Lugar: Huaringas @ Miraflores. 02 cervezas. Lugar: Aura @ Larcomar. 
Domingo 01/08:
01 porción de arvejita verde con arroz y huevo frito + 01 vaso de agua de piña. 02 tazas de café con leche. 02 tostadas con mantequilla. Lugar: casa.
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lunes, julio 19, 2010

Mil gardenias para mí

La palabra querencia y yo nos conocimos a mis 7 años cuando estaba leyendo por primera vez "Platero y yo". Aquel libro tierno de Juan Ramón Jiménez. Platero estaba todo raro porque lo habían llevado lejos de su hogar (o quizá él seguía en el mismo lugar y era su dueño el que se iba. No consigo recordar cuál de las dos situaciones es la fiel al libro). De lo que sí tengo certeza es que la gente del pueblo comentaba que Platero estaba con la querencia y a mí esa palabra me dejó encandilada porque hasta ese momento no había conocido un término que describiese tan profusamente a la melancolía. Y nada, me enamoré de la idea de poder ingresar a ese estado. Lamentablemente estaba apenas en 2do grado de primaria y no había muchas posibilidades de sentir querencia por ningún lugar. Y luego me olvidé del asunto. 


Han pasado 22 años de eso y hoy puedo decir que me estoy inaugurando en la destreza de sentir nostalgia de un lugar (¿no es linda la expresión portuguesa "eu tenho saudade de vocé"? ¡Ah!, chicos, tengo un problema serio con los idiomas, eh).  Estoy con la querencia. Quiero volver a Cuba. A caminar por el malecón de La Habana. A montarme en un Chrysler de los 50s. A meterme al agua y verme los pies. ¿Y saben lo que más quiero? Una cosita de nada: quiero volver a sentirme la más mamacita del planeta. ¡Qué increíble! Una compañera de periplo se refiere al viaje como "Taller de Autoestima - Junio 2010" ¡Mamita! Uno podía salir habiéndose volteado una olla de tallarines con tuco por la cabeza e igual había alguien que tenía algo lindo para decirte. Ni qué decir si te pasabas un peinecito por las greñas llenas de arena (pero arena caribeña que no es lo mismo). Y no me refiero sólo a los cubanos. El caribe tiene ese no sé qué que nos inyecta a todos sus visitantes de un caudal de serotonina sin precedentes (convengamos que uno también se inyecta solito un par de litros de ron por día, pero bueno, son detalles). Y es que está claro que en estos casos se cumple a cabalidad el estado de soltero de vacaciones. Todo el mundo quiere campeonar y todas las fórmulas funcionan. El cubano quiere chapar foránea. El foráneo quiere chapar cubana o foránea. La foránea quiere chapar cubano o foráneo. O sea, los únicos que no quieren chapar entre sí son los cubanos. Los demás are very in the mood for some love. 


Es en este ambiente que surgen las demostraciones de amistad más interesantes. Los hombres intercambian frases de levante (supongo que bajo la filosofía de "si a mí me sirvió, a ti también"), las mujeres sufren de una dislocación momentánea de coxis y se vuelven expertas reggaetoneras; se dan el lujo de decirle que no a uno, dos, tres y cuatro chicos guapos porque no hay quinto malo y porque estoy en Cuba y puedo. Es genial y todas las mujeres del mundo nos lo merecemos (esta última oración tendría que estar auspiciada por Lóreal y "porque yo lo valgo"). 


Así como los ingenieros cuentan que su experiencia en MIT fue estupenda y los abogados no se cansan de recomendar a la Complutense; chicas, la universidad de la vida las espera en Cuba. Aguante el Caribe, carajo. Ahora les dejo una lista que será de utilidad para cualquiera de los sexos. Son algunos de los icebreakers que se oyeron entre La Habana y Varadero (*). Amar es compartir. 

  1. ¿Son españolas? - No. 
  2. ¿Son colombianas? - No. 
  3. My friend looks just like Robbie Williams. - And where's your friend?
  4. ¿De dónde son? - De Perú.
  5. Speak english? - Yes.
  6. ¿Habla español? - Sí.
  7. Parli italiano? - Io non parlo italiano (pero hablo español e inglés).
  8. I own a bar, but I'm also a stripper. - You should open a Strip Bar, then. 
  9. Che, ¿me echás bloqueador? - Por supuesto.
  10. ♫ Amor a primera vista ♫ - (A esto no se responde, sólo se pone la cara del gato en "Alice in wonderland")
  11. I'm from Canada, but I'm also half italian - You look totally italian to me. 
  12. Bonita tú - Ñam, ñam.
  13. I'm a russian investigation policeman -  KGB!
  14. Parlez-vous franҫais? - Je ne parle pas français (pero hablo español e inglés).
  15. ¿Son venezolanas? - No.
  16. Aguante Rosario Central, che. - ¡Vamos todavía, che! 
  17. ¿Son chilenas? - No.
  18. Os pareceís a las Azúcar Moreno - ♫ Apaga el televisor ♫
  19. I'm a video game developer - I used to play Super Mario Bros.
  20. Vine a Cuba porque soy comunista - Yo vine porque mi amiga encontró un paquete barato. 
  21. ¿Nos metemos al agua? - Eh... ja. 
  22. Soy chef y tengo un negocio de sorrentinos - ¡Me encantan los sorrentinos!
  23. ¿Son mexicanas? - No.
  24. Estoy haciendo una maestría en odontología - ¿En serio? (con cara de "estudia lo que quieras")
  25. ¿Compartimos un taxi? - Caminemos, mejor.
  26. Too bad I just met you and you are leaving tomorrow - Yeah, life is a bitch and there's always Facebook. 
  27. Estoy esperando que te acerques a mí desde ayer - ¿Por qué no te acercabas tú? ("soy divina" mode ON)
  28. Soy de la Selección Francesa de Rugby - (A esto no se responde, sólo se recoge la enagua del piso). 
  29. Sé lavar, planchar, cocinar y cuidar niños - ¡Yo también!
  30. My friend works for Blackberry - Can he fix mine so I can have internet forever?


(*) No todos me los dijeron a mí.

lunes, abril 19, 2010

Veo, veo ¿qué ves?


Así como Cristo tiene un juego de clavos que le atraviesan pies y manos, yo ostento un dardo a la mitad del pecho, que más allá de hacerme doler el esternón como una condenada, me provoca una cantidad de dudas que sobrepasan mi habilidad para contarlas (A propósito, ¿alguna vez han pensado hasta qué número saben contar? Yo sé decir un montón de números, pero lo cierto es que no sé exactamente que tan lejos puedo llegar diciendo un dígito tras otro sin detenerme. En fin). 

Y bueno, que mi madre me perdone por lo que procedo a escribir, pero yo veo pipís por todas partes. My name is Laura and I do live in pipiland (“Hello Laura”). Por las paredes, en las veredas, en el respaldo de los asientos del bus, dibujados con esmero en el polvo que cubre los autos de la calle, en las mayólicas de los baños públicos y privados (wtf?), grabados en el cemento fresco de alguna construcción in progress, y así y así, como una suerte de “Paseo de la fama de los penes”, los habitantes de Lima me han hecho testigo de la pipificación de esta urbe que me acoge desde que nací (aunque para ser justos, cuando he vivido fuera también he visto un montón de pipís. Ja, ja, ya salió la cochinada. Estos blog-leyentes, caray). 

La pregunta en cuestión –el dardo, that is- resulta siendo: ¿¡qué diablos le ocurre a estos pornógrafos wannabe?! No entiendo. ¿Cuál es el móvil para llenar cualquier superficie limpia con un remedo de pene (algunos incluso se esmeran en los detalles, sólo faltaría que firmen y cobren por exhibición)? Responsabilizo a los maestros de escuela que no pusieron coto a esta situación cuando sus alumnos –con claro síndrome de miedo al vacío- repletaron de miembros ¿viriles? cuanta silla, carpeta o escalinata pasara por sus ojitos pajeros y sus jetas colgadas.

Recuerdo con especial estupor cuando me encontré por primera vez con uno de estos garabatos: era la época de exámenes bimestrales y a uno lo mezclaban con gente de otros salones para evitar plagios y demás. De la nada me vi en un aula ajena con gente que coincidía conmigo únicamente porque nuestros apellidos empezaban con la misma letra. En medio de esa confusión, alcé la ceja y arqueé el cuello frente al dibujo plasmado en mi carpeta de turno. "¿Qué carajos es eso?", pensé. Luego, la ceja y el cuello se acompañaron de los ojos de huevo frito cuando una jovencita de otro grado –Atención exalumnos: su apellido es con Z- muerta de risa se sentó encima del mamarracho aquel y empezó a emulsionar sus carnes –que no eran pocas- sobre el esperpento. Yo no sabía que estaba pasado pero sabía que estaba mal, muy mal. Ese pasaje de mi vida fue equivalente a cuando Eva mordió la manzana y se dio cuenta que estaba calata; a partir de ahí, los penes me persiguen y los veo en todas partes. Y nada, el día de mi juicio final -cuando Dios me coja confesada- cuento con que sabrá disculpar mi distorsionada capacidad de simbolización y me dejará pasar sin peajes ni roturas de mano, hacia la nube donde pululan los píos de corazón. *sigh*

Como atinado corolario del texto que les dejo aquí, les comparto este viral que está buenísimo. Ojo, es PG-18.

martes, abril 06, 2010

La escolar tramposa y la librera nazi

Cuando dentro de una conversación cualquiera surge el tema de hacer trampa, yo suelo decir que durante mi etapa escolar no tuve chance de copiarme (no precisamente por la pericia de los cuidadores de exámenes; a mi parecer entrenados por celadores de la cárcel de la que siempre se escapaban el chompiras y el botija, sino que por pura cobardía y sobretodo torpeza con las manos). Sin embargo, hoy resurgió en mi mente un episodio de infancia en el cual llevo a conclusión una trampa escandalosa y desproporcionada.

No es de preguntar por qué había yo fondeado esta memoria (convengamos que en adelante estaré impedida de inflarme como pavo con gases ante cualquier charla sobre ser tramposo; esto me duele en el ego dado que como es sabido, el mío sufre de la penosa enfermedad del gigantismo), lo que sí es de consultar es cómo así reflotó esta vaina desde el fondo del montón de tofu que cargo dentro del cráneo.  Encontrábame depurando contactos de Messenger -si no hemos conversado en 1 año, me parece que no nos vamos a extrañar- cuando llegué a la sección del colegio (yo separo los contactos por procedencia y edito los nombres para que sean "[Nombre] [Apellido]" y no "[frase sacada de libro de autoayuda][carita con glitter][cualquier término incomprensible como "TAD" "YLS" "ablao" "brader", etc.]), cuando me encontré con el nombre de mi estimado Carlos Contardo y fue entonces que desde el fondo de la cabeza llegó pataleando a la superficie lo siguiente: en 5to de primaria Carlos corrigió mi examen de matemáticas y me puso 10. ¡DIEZ! Me jaló, el infame. Yo no podía creerlo. De inmediato revisé la prueba con la premisa de encontrar alguna hilacha de la cual asirme para reclamar al menos medio punto más. No había nada, creo que sinceramente merecía un siete o menos. A pesar de ello, tuve el desparpajo de poner una coma en un resultado decimal y me acerqué al profesor a decirle que mi compañerito no la había visto y que pobrecito el cegatón. El maestro llamó a Carlos para hacerle la consulta y él dijo: "De repente la coma estaba ahí, pero yo no la vi". Cuánta grandeza, carajo. Apenas un puñado de la palabras en una personita de 10 años y quedó en evidencia que: 1) Yo mentía 2) Él era un caballero incapaz de delatarme 3) Mi examen tenía de resultado 10.5 y yo era una gran canalla.

Todo esto viene a cuento porque la persona encargada de entregar los útiles de escritorio en mi centro de labores insiste en que yo debo meditar si es que en verdad necesito tantos lapiceros (02) y si es que poniéndome la mano al pecho (sic) creo que voy a abrochar tantos papeles como para tener una engrapadora para mi sola. Yo le voy a decir a esta señora que por favor llame a Carlos Contardo, que él me va a apoyar en cualquier cosa que yo diga. Y que ya lo pensé bien: verdaderamente necesito que los cuadernos vengan con espiral. Gracias, eh.

martes, octubre 20, 2009

Divide y reinarás (en el baño)*

Supongamos que me preguntan cómo se divide el mundo y que me dan las siguientes opciones:

a) hombres y mujeres
b) buenos y malos
c) honestos y deshonestos

¿Cuál sería la respuesta?
Simple: ninguna de las anteriores.

¿Por qué? Porque yo, Laura Zaferson (28), pienso que el mundo se divide en 2 grupos:

a) los que cambian el rollo de papel higiénico (gente atractiva, saludable y que todo lo que usa se pone de moda) y,
b) los que no cambian el rollo de papel higiénico (gente que se viste muy feo y que además le huelen los pies).

Tras esta confesión, me atrevo a preguntar:
¿qué le pasa a la otra mitad del planeta en el que nos ha tocado vivir?
No puede ser que haya tanta masa crítica que:

a) se abstiene de ir al baño al ver que falta papel o
b) si logra concretar la empresa épica de conseguir un rollo de papel nuevo, no le alcanza el cuero para romper el siguiente Récord Guinness: ¡reemplazar el cilindro de cartón que quedó en el porta-papel por un degenerado rollo nuevo! (inserte múltiples palmas aquí)

Díganme, amigos de la otra mitad:
¿por qué dejar el rollo encima del tanque del inodoro exponiéndolo a que se moje?
¿por qué abandonarlo a su suerte haciendo equilibrio encima del porta-papel?

¡Cambiarlo toma 1 segundo! (tal vez 5 segundos si se está adormilado, ebrio, bajo el efecto de algún estupefaciente o atacado por insectos, pero no más de five lame seconds)

Yo soy neurótica, jodida, insufrible... una Monica Geller menopáusica, lo tengo claro. Sin embargo, me parece que la mitad a la que represento (y aquí me sentí un poquito abogada ¿vio?) tiene el sacrosanto derecho de que alguien de la otra mitad le explique -aunque sea apenitas- qué está pasando.

Yo digo no más.

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Otrosidigo: a mi no me fastidia cambiar el rollo de papel higiénico. Lo único que quiero saber es qué le aterra tanto a los que no lo hacen.
Otro otrosidigo chusma: mis roommates actuales sí reemplazan el rollo gastado; los de antes no (y no digas que es mentira porque sabes que es verdad. Sí, me refiero a ti ¿cuándo vienes a tomar desayuno? :D).
Otro otro otrosidigo más chusma todavía: muchas de las chicas del trabajo no cambian el papel cuando éste se acabó. Otras -las más lindas- sí. Sobre los chicos, no sé (pero seguramente esos baños masculinos son un muladar).


*La frase fue prestada de "El príncipe" de Nicolás Maquiavelo (esta referencia la pongo sólo por si Alan García lee este blog. Espero que se emocione).

martes, setiembre 15, 2009

He mojado mis sabanas blancas, llorándote (*)

Justamente porque soy insufriblemente llorona, me fastidia la onda plañidera que circunda mi personalidad. Antes veía mi sensibilidad como algo positivo, me parecía que correspondía con mi orientación a las letras –aunque ésta última sea, la verdad, bastante desorientada; pero ahora me considero un individuo circense que porta un par de fuentes de agua salada casi al medio de la cara (tengo una frente importante, qué les puedo decir).

No es que sea una engreída que suelta el moco si le cortan el agua o le hablan feo (si ello fuera así, simplemente no podría vivir en el edificio en el que habito: ya les he contado que mi portero es un canalla); lo que ocurre es que me conmuevo sin mucha dificultad y esta particularidad me vuelve, en algunos casos, bastante incongruente (en los demás casos, mi sensibilidad no tiene nada que ver y la incongruencia me viene por pura habilidad natural).

Ahora, convengamos que no suelo llorar con lo que está “hecho para que uno llore”. De este modo, no solté ni un gemidito con “La vida es bella” y tampoco recuerdo haberme conmovido con “Dumbo” o “Bambi” (de hecho, del elefantito sólo recuerdo que se emborrachó y del venadito que corría “como saltando”). En contraste, se me revienta el lacrimal cuando veo que unos jugadores de fútbol ganan un trofeo y celebran abrazados; no importa que no sepa si se trata de la Eurocopa, la Recopa, la Copa de Campeones o la Copa del Rey (estas cosas, no sé bien qué son, pero las aprendí cuando manejaba Directv).

En virtud de lo anterior, me ocurrió la siguiente incongruencia mientras alentaba a mi tenista favorito, Federer, en su contienda frente a Del Potro por la final del último US OPEN (sé que no poseo el más pálido criterio para opinar con propiedad acerca de deportes pero, como me gusta opinar, ideé un método hasta la fecha infalible para seleccionar a mis atletas preferidos: los imagino vestidos como para un matrimonio. Así, Federer con traje: WIN. Nadal con traje: FAIL. Conclusión: Federer es mi tenista favorito. It works every time!) Y bueno, como deben saber –y si no, se los cuento como sacado de diario deportivo- el tandilense Juan Martín Del Potro (20) obtuvo el primer Grand Slam de su carrera al vencer al número 1 del mundo, Roger Federer (28), en ocasión de la final del Abierto de Estados Unidos versión 2009. Y yo, que me pasé todo el partido hinchando por Roger, al ver llorar a Juan Martín no tuve otra opción que acompañarlo con mi llanto. Ni todo el chocolate suizo del mundo –ni Rogercito bañado en chocolate ÑAM, ÑAM- hubieran podido evitar que la que suscribe llore con el sentimiento que lo hizo. ¿Incongruente? Sí. ¿Absurdo? También. ¿Adorable? Hmmm, no sé, no sé.


(*) Gracias Eddie Santiago, por dejarme robarte un pedacito del gran tema Devórame otra vez.

miércoles, agosto 19, 2009

Tócame y no me mires. (*)

Me disgusta la gente que mira con insistencia. No tengo nada en contra de los que son observadores, curiosos, casi desnudadores de los objetos -yo soy un poco así- pero sí me desespera que alguien me mire por mucho rato, más aún si me recorre con los ojos. Esto es indiferente al sexo de la persona o a sus intenciones; puede ser un hombre salivante, una mujer de ojos muy grandes y que, claramente aburrida, se detiene a mirar todo lo que tienes encima; un niño con mocos o un perro que ladra. Estos seres me perturban y no quiero que me miren.

En verdad sé que no soy importante para ellos y que, con el aleteo de una mosca o al crujido de una puerta, dejarán de observarme y pasaré a formar parte del pretérito de sus vidas. Sin embargo, mi debilidad por las teorías conspirativas hace que siempre que encuentro a alguien dándome un vistazo me pongo a pensar en qué estará pensando ese mirón. Lo terrible de esto es que todas las veces creo que mis veedores organizan sus cabezas con pensamientos malignos provocados por mí (¡vamos ahí con la autoestima!):

  • Si es el hombre con salivas colgando de la jeta, seguro que me quiere hacer algo este depravado y chapucero que... oh, ya dejó de mirarme (A propósito, algún caballerito me cuenta si por lo menos una vez escucharon de alguien en el mundo entero al cual le funcionó la súper estrategia de conquista de "la tocadita de clacson"? O sea, en serio, ¿cuál es el propósito de eso? ¿Que la chica se arranque la ropa en la calle y se meta por la ventana al auto del tipo a decirle "¿por qué tardaste tanto en presionar esa bocina, amor?" Me cuentan, pls).
  • Si es la mujer aburrida y de ojos grandes, seguro que ahorita me va a pegar (¡Sí! muchas veces fantaseo con la idea de que algún extraño me golpee en la calle. Más allá de las consecuencias evidentes, no podemos negar que aquello sería después una gran anécdota). Luego, la fémina pasa a chismear a otra persona cuando cae en cuenta que: sí, estoy en un bad hair day, o sí, uso un sombrero "años 20" en la actualidad. (Consultita: ¿cómo se dice en qué años estamos ahora? Ah, y otra cosa sobre el siglo pasado, ¿se han dado cuenta que nadie habla de los "años 10"? ¿Es que acaso no pasó nada ahí o qué? ¿eh? ¿EH?)
  • Si es el niño de colgajos verdes en las narices, seguro que ahora mismo se para y me embarra de mocos (la que suscribe es una contundente productora de mucosidades y sabe reconocer a distancia cuando una persona es, virtualmente, un container de éstas). Y, cuando creo que debo abrirme paso entre la gente para escapar de tal catarata insufrible donde el niño aquel me va a embadurnar la vida dejándome pegados al pecho hasta el tabique y los cornetes... el adulto responsable de la criatura procede a higienizar al mozalbete.
  • Si es el perro que ladra, no creo que me vaya a morder (eso lo piensa cualquiera, dénme algo de crédito), sino que me está tratando de decir algo. Algo como "arff, atenta que más adelante alguien sí te va a morder, arff" (Acá notemos 2 detalles: en mi cabeza, los perros son adivinos y además no dicen guau, guau sino que arff, arff. O sea, son perro súper pro, ¿vio?). Acto seguido el perrito levanta la patita y hace pipí (para el baño de florecimiento de algún otro cliente, sospecho).
Y ya lo sabes, no me mires que me gasto. O sea sí, veme, pero no me ojees. ¿ya?

(*) Travesura lingüística en reversa del popular dicho: "Mírame y no me toques".

2da aventura del pezweon - 2da temporada
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¿quién es este weón on? es el pezweón, pezweón. un pez con un par de testículos rosados que nace de la boca de todos. tú y tus amiguitos lo nombran cada vez que terminan una frase. no, nada. esto no quiere decir que no nade, sino que ¡¡¡no, “nada”!!! no tiene expresión alguna, le pueden pasar muchas cosas y siempre tendrá la misma cara. no sonríe, no llora, no nada, flota. ése es el pezweón, pezweón.

lunes, julio 20, 2009

Everybody needs closure.

Hace mucho tiempo sé –digamos hace 20 años- que soy un poco vieja (quisquillosa, lapa, chinche, insoportable) con el uso del lenguaje. Uso frases de la abuela (y de la bisabuela), me gustan los refranes (yo diría que a diario menciono al menos uno), incorporo palabras antiguas a mi vocabulario cotidiano y, cuando me encuentro con un término que me es novedoso, lo adopto como a niño perdido y le doy uso con el mismo amor y cuidado con el que una madre le prodiga su primer baño de tina a un bebé.

Hay, sin embargo, palabras que no comprendo por qué usamos; o sea, entiendo el contexto mas no el sustento. Me pasa especialmente con los clásicos cierres que se usan para escribir pequeñas o grandes cartas. Por ejemplo, el popular atentamente. Todos lo usamos y, cuando lo hacemos, sentimos que nuestro e-mail quedó más formal, que le aumentó el nivel de profesionalismo a lo que fuere que estuviésemos escribiendo, que nuestro IQ subió al menos 3 décimas al teclear la última e del a-t-e-n-t-a-m-e-n-t-E.

¿Pero saben que he notado? Que muchas personas deberían abstenerse de usar la palabra atentamente dado que cuando lo hacen, están mintiendo. ¿Cómo alguien puede no colocarle subject al e-mail, escribir mal el nombre de la persona a quien lo dirigió –para su desgracia, yo-, luego redactar párrafos enteros sin considerar si quiera regalarle una mísera coma al destinatario que luego leerá –de modo tal que éste no muera asfixiado anhelando una pausa de signo de puntuación- y tener la desfachatez de anteceder su firma con atentamente? Un maldito cuy hiperquinético tiene más derecho.

También están los fanáticos del cordialmente. ¿Qué queremos transmitir exactamente con esto? La palabra cordial viene de corazón (por eso, en algunos lugares se le llama dedo cordial al que nosotros conocemos como dedo medio o dedo del corazón ¿no estás tan feliz como yo de haber aprendido algo nuevo? Yeiii! ¿?). Entonces, convengamos: ¿cuántas veces le has mentido a tus clientes actuales o potenciales, a tus superiores o inferiores, y ni que decir de a tus proveedores?

Verbigracia:
  • “Estimado YY: Lamento no aprobar tus vacaciones. Cordialmente (o sea, de corazón y con todo el amor del mundo), XX”
  • “ZZ: Creo que tu propuesta debería ser mejor. Me gusta, pero no me mata. Cordialmente (o sea, en verdad te quiero), GG”
  • “Señor PP, le hacemos llegar nuestros mejores precios. Cordialmente (o sea, jamás te mentiría ni estaría inflando mis tarifas, porque tú eres la razón por la cual mi pequeño corazón es capaz de realizar su secuencia de –google it- sístole y diástole), KK”
Dicho esto, propongo poner de moda el neutral y carente de emociones: Saludos. O tal vez el económico: Un saludo (esto es para los que temen abrumar a su destinatario con una excesiva carga de afectos). ¿Qué opinamos?

Distraídamente,

LZ.

martes, junio 30, 2009

baby, did you forget to take your meths? (*)

Esto de las metas puede llegar a contrariarme. No se trata de cumplirlas o no, sino de simplemente poseerlas. Y es que uno tiene que anotarse un par de decenas de metas en el cuaderno de la vida para sentir que hay un propósito en nuestra existencia, que no somos unos viles desocupados, unos parias del pensar a futuro, unas personas… (Echemos un respiro) sin metas (¡oh!). ¿Por qué hacemos eso? ¿Por qué tenemos que hacer una lista mental (o escrita) de lo que queremos lograr? Yo no recuerdo bien quién me enseñó a tener metas; creo que todo ese proceso forma parte de lo que nos van diciendo mientras crecemos y, una vez que somos grandes, de lo que nos siguen diciendo o nos empezamos a repetir nosotros mismos. Cuando uno es bebé se le estimula para que ría, diga agú o ponga cara de ratón. Y uno lo hace, o sea, es una pequeña tarea que se cumple pensando inocentemente que después de eso todo termina. Pero no. De ahí uno tiene que agarrar solo la mamadera, luego tiene que probar cítricos o pescado por primera vez, después algún enajenado te propone sentarte y otro vengativo –que pasó por lo mismo y quedó traumatizado- intenta que camines solito o dejes el pañal. Ni que decir cuando uno crece, entra al colegio y pretende tener amigos… it just never ends.

Aunque todo esto es difícil, uno lo termina llevando y de algún modo logrando. Sin embargo, la desgracia llega cuando entramos a trabajar y en nuestro centro de labores nos ponen metas y luego esperan que nos evaluemos sobre ellas. ¡Qué desastre! Las auto-evaluaciones –para que la suscribe- son una tortura china, en verdad prefiero hacerme la brazilian wax en forma de cinnamon roll antes que llenar un formato más de goals and expectations. Pero, pusilánime como soy en este aspecto, igual los lleno, porque… porque no se me ocurre otra alternativa. Además, as far as I know, la brazilian wax existe únicamente en forma de: rectángulo, cuadrado, triángulo, triangulito, corazón y “vaca pastando” (esa en la que el pasto se lo comió la vaca y la vaca se fue al baño -vamos, tú puedes, sino, google it).

A veces quisiera volver a ser niña y mostrar mi pañal seco para que todo esté “logrado” (aunque yo dejé de orinarme como a los 12 años recién jajajajaja). O tener la entereza de mi pequeño sobrino Franco, quien hace poco se estrenó como cinturón blanco en sus primeras clases de karate y fue arengado por el profesor para que se esforzara mucho y así poder lograr la meta de tener un cinturón negro. Franco, que no está interesado en perder demasiado tiempo en nimiedades, decidió pintar su cinto de novel karateca con un marcador indeleble oscuro y, como quien dice, asunto arreglado. En menos de 1 día se hizo cinturón negro. Tal vez me compre una caja de plumones esta semana. Sí, sí, esa podría ser mi nueva meta.



(*) Prestada de Placebo en su canción "Meds", sólo que con un pequeño y pretensioso giro: en lugar de poner "meds" al final de la frase, pusimos "meths" que es el inglés para "metas"... pero no metas de las que hablamos en este post, sino meta-anfetaminas. Ja, ahora que lo pienso, mucha decodificación. Tal vez debería cambiar el título; esa meta va luego de la de los plumones. :)

viernes, junio 19, 2009

Smelly cat, smelly cat: it is your fault (1)

Creo que he terminado por curtirme en esto de desilusionar a la gente. Pienso que ya no me importa más. Lo peor es que sospecho que todas las personas que se han construido una sobre expectativa acerca de mi, lo han hecho basándose en señales que no mandé bien, códigos que no ejecuté correctamente, detalles que no elaboré lo suficiente y circunstancias en las que me encontré sin ser capaz de explicar el porqué. Conclusión: soy un desastre para el recato, una abanderada del desatino, la emperatriz de la torpeza social.

Pero tampoco es enteramente mi culpa, o sea, a ver, yo tengo la siguiente teoría: cuando yo nací los astros estaban de paro, de huelga de brazos caídos; hoy, amanecer del 10 de enero de 1981 –dijeron- no se alineará Saturno con Júpiter ni habrá constelaciones formando machos cabríos ni balanzas doradas, hoy no trabaja Castor ni Pollux, Acuario no será ascendente en Géminis y Leo no rugirá; hoy no. Si tú, pobre no-nato a punto de ser nato, decides expulsarte de los adentros de tu mamacita a pesar de todo lo que te estamos avisando… bueno, JÓDETE. Y yo nací. It’s a girl. Ahora, no es que tenga mala suerte, lo que ocurre es que soy devota de los eventos desafortunados. En mi entorno, son famosos mis comentarios inapropiados, los cuales, posesa, he repetido dos y tres veces a la misma persona (también a otras, o sea, hay que procurar ser pleno en todo lo que uno hace, no me voy a poner a escatimar).

Es como tomar clases para aprender a usar explosivos, asistir a la lección 1: “cómo activar bombas”, faltar a la lección 2: “Después de activar la bomba, suéltela y CORRA” y a la lección 3: “La bomba explotó con éxito (esperamos que la haya soltado antes de correr)”. Es una cosa que no se puede creer. Lo bueno, es que tomo con humor estas situaciones (este blog no existiría si eventualmente no me riera de todo lo que me ocurre), sobre todo ahora, que he sido testigo de mi propia epifanía y vi cómo me revolqué en mi propio popó.

Hace poquito, fui a la presentación de la novela de uno de mis profesores. Fue en un bar en Palermo (tomé café con leche y 1 medialuna. Esto va a ser relevante, I promise). Yo estaba (estoy) saliendo de un proceso de sinusitis (no se hagan los sorprendidos; todos sabíamos que mi cabeza no estaba llena precisamente de sesos) y había adquirido una voz nasal, jazzera, blusera, ronera, you name it; la cosa es que me tocó sentar con algunas personas que no conocía, varias de la edad de la Mamita Olga (o sea, suficiente para ser unas DAMAS) y empezamos a charlar: que de dónde eres, que qué haces acá, que dónde trabajas, que qué lindo tu collar, etc, etc. En eso, siendo las 19 horas y en concordancia con el rango etario que me circundaba, procedí a sacar mi pastillero (sólo me faltó ponerme los lentes en la punta de la nariz para leer la recetita; lamentablemente no uso lentes).

Ello causó la pregunta clave: “¿De qué te estás curando?” y la consiguiente respuesta bomba: “De la sinusitis que tengo. No vayan a creer que esta es mi voz chicas, imagínense, sino ya estaría mandando CV a líneas porno y eso”. La punta de mi medialuna podría haber cortado ese silencio (I do have a word), pero no lo hizo, porque yo me encargué. “Igual, en una hotline uno sólo habla, en verdad no hace nada, o sea, nada ilegal ¿me explico? Ehm… pero ya me siento mejor”.

Y lejos, en muchos lugares del mundo, mis seres más queridos sentían un pálpito en el pecho y se preguntaban: “¿por qué, Dios mío, por qué?”


(1) Versión adaptada del ONE HIT WONDER de Phoebe Buffay en "Friends".


2da Aventura coyuntural del pezweon
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¿quién es este weón on? es el pezweón, pezweón. un pez con un par de testículos rosados que nace de la boca de todos. tú y tus amiguitos lo nombran cada vez que terminan una frase. no, nada. esto no quiere decir que no nade, sino que ¡¡¡no, “nada”!!! no tiene expresión alguna, le pueden pasar muchas cosas y siempre tendrá la misma cara. no sonríe, no llora, no nada, flota. ése es el pezweón, pezweón.


El pezweón llega a ustedes gracias a Carlos Banda y Andrea Tataje.
escríbeles a: elpezweon@gmail.com o visita
la página del Pezweón en Facebook.

lunes, junio 15, 2009

Impossible is nothing

Hoy no se trabaja en la Argentina. Antes, a mi no me interesaba mucho por qué un feriado lo era y pensaba que cualquier día no laborable con el que me cruzara jamás podría resarcirme de la pérdida incalculable que era haberme quedado sin los feriados del 28/29 de julio (la primera vez que tuve que trabajar en plena fiesta patria peruana, estaba impactada, en shock, de mal humor. Yo he trabajado 24 de diciembre, 1 de enero, Semana Santa, pero… ¡¿28 de julio?! Llámenme chauvinista pero me parece obsceno). Este desinterés se mantuvo incólume hasta el feriado anterior al de hoy, donde se celebraba el “25 de mayo”. Yo hablaba por teléfono con la Mamita Olga, felices las dos de poder charlar un lunes por la tarde, algo que no sería posible si fuese un día común. En medio de todo el regocijo que casi nos inundaba, la Mamita Olga me pregunta a qué se debía el feriado en cuestión: “Al 25 de mayo, mami” respondí, segurísima de la plenitud de mi conocimiento. “¿Pero qué pasó el 25 de mayo, hijita?” volvió a preguntar con ese tono tan encantador de maestra de primaria –que la mamita Olga nunca va perder porque además de ser mamá fue “La Srta. Olga” durante 25 años. “Ehm… no sé bien. O sea, está el 25 de mayo y el 9 de julio… o sea, yo creo que es como nosotros que tenemos 28 y 29 feriado, pero acá lo celebran en 2 días bien separados; seguro para sentir que descansan más” (?) volví a responder, manoteando en un océano de ignorancia que me hundía sin clemencia. Evidentemente no la convencí y entonces me dijo: “¿Cómo es posible que vivas en un país y no conozcas sus festividades, hijita?”. Y nada, antes de que me terminaran de calzar las orejas de burro, me defendí diciendo que en la Argentina no todos saben la diferencia entre 25 de mayo y 9 de julio y, para probarlo, mientras tenía a mi madre al teléfono le pregunté sobre el particular a un amigo argentino que estaba justo en casa haciéndole una visita al colocho. “Ni idea”, me dijo primero y luego siguió, un tanto menos chamullero que la que le preguntó “pará, pará, una fecha es cuando se juntaron a decidir que querían ser libres y la otra cuando ya lo lograron, pero no sé cuál es cuál” concluyó. “¿Ves, mami?” dije yo, incomprensiblemente feliz de no vivir sola en el potrero de los asnos. “Yo no sé el resto hijita, pero no es posible que vivas en un país y no conozcas sus festividades”. Así que tuve que investigar.

25 de mayo: La Primera Junta (o sea, cuando se reunieron en cabildo abierto a decir que ya no querían ser colonia). Entiendo que el Perú no celebramos una fecha especial para este tema. O sea, sí hubo cabildo abierto pero no hay una festividad o conmemoración, aunque qué credibilidad tengo yo, así que muchachos en edad escolar, por favor no me tomen de referencia para sus tareas.

20 de junio: Día de la Bandera (que por caer sábado lo adelantaron a hoy lunes 15/06). Este es nuestro 7 de junio y nuestro Bolognesi es el señor Belgrano (aunque este último hizo la bandera pero no murió por ella como lo hizo Francisco... hasta quemar el último cartucho).

9 de julio: Día de la Independencia. Este es nuestro 28 de julio, pero acá nadie dice “Feliz 9” ni “Felices Fiestas Patrias”. Además, el 10 de julio no es feriado. O sea, not cool.

Ahora están todos informados.
En cualquier momento, algún post va a empezar así: Alumnos, saquen una hoja de papel…

martes, junio 09, 2009

Su papá no tenía pipí sino pincel (for dummies)

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Donde dice:
Su papá no tenía pipí sino pincel

Debería decir:
En algún lugar de Colombia, algún hombre de la calle alguna vez le dijo a una mujer: “Su papá no tenía pipí sino pincel”. Con ello, quiso decir que el padre de la criatura debió ser artista para pintarla tan bonito, para hacerla tan cercana a una obra de arte. No conocemos la autoría de este piropo / halago / cumplido, sin embargo lo encontramos divertido.

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Donde dice:
“…como absolutamente todos los hechos que atañen a mi vida, tengo un puñado de culpables…”

Debe decir:
“…como absolutamente todos los hechos que atañen a mi vida, tengo un puñado de culpables, un grupo vasto de culpables, muchos culpables, “culpable” en su formato plural, o sea, más de un culpable ergo más de un cumplido y no uno en particular…”

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Donde dice:

“Como los blog-leyentes deben sospechar (porque son oh, avispados), pienso que mi variedad de ostracismo es tan valedera…”

Debe decir:
“Comparto con los blog-leyentes que mi variedad de ostracismo es tan valedera…”


:-P

domingo, junio 07, 2009

Su papá no tenía pipí sino pincel.

Aunque me gustan los halagos (duh, ¿a quién no?) considero que nunca aprendí a recibirlos correctamente. Cuando era más chica (porque aún no estoy lista para decir “cuando era más joven”), los cumplidos me hacían poner colorada; bah, todavía me pasa esto. Sin embargo, esta pigmentación cereza en mis mejillas no aparece con cualquier tipo de lisonjita (creo que JAMÁS usé esa palabra en mi vida), sino que con todo comentario que sea en realidad un piropo (Uy, me acordé del bomboncito de envoltura roja que vendía D’onofrio -pero no estoy vieja- ¡muy rico!).

Es que yo… soy… tímida. JAJAJA. ¡En serio! Esto puede ser poco creíble para los que me conocen en persona o incluso para los que no y tienen un concepto ya formado de mí (labels, oh labels), pero es verdad. Eso sí, yo no soy el tipo de tímida que no puede levantar la mano para opinar o le cuesta decir lo que piensa o se muere si tiene que hablar frente a mucha gente. No, no. Yo soy la chuncha a la que le da vergüenza si le halagas el cuerpo (esto no me ha pasado, ja), la cara (esto tampoco me ha pasado jaja), el pelo (estoy convencida de que esto jamás me pasará, jajaja), el olor (aunque mi hermana Mónica huela mejor que yo), la elección de ropa (¡esta sí! aunque siempre me queda la duda de si es un “¡qué liiiiiiiindo!” real o un “¡qué liiiiiiiiiiindo! meaning “ay, criatura” jajajajaja) o lo que sea que tenga que ver con el exterior. O sea, cumplidos a “lo de adentro”, bienvenidos y agradecidos; halagos a “lo de afuera” scare the hell out of me. Y es soy una niña huraña en esos casos (¿Yo les había contado que no me sale muy bien decir la “ñ”? Digo algo así como “enie”, pero no como los argentinos que hacen más énfasis en la “i”, o sea, “niniIia huraniIia”; sino más bien como si me hubieran ajustado mucho las ligas de los brackets, o sea, “niNia huraNia” y eso que yo no uso -ni usé, ni usaré, aunque tal vez debiera usar- brackets. Otra cosa, tenemos que empezar a recortar estos “entre paréntesis” ¿vio?).

Como los blog-leyentes deben sospechar (porque son oh, avispados), pienso que mi variedad de ostracismo es tan valedera como la que tienen las conejas de Playboy que salen en revistas y vídeos ataviadas con NADA y luego dicen que tienen pocos amigos porque son muy tímidas. Seguro que estas respetables niñas jamás pudieron exponer en clase o dar discursos o contestarle al payaso lechuguita en su fiestita de cumpleaños. A ellas les digo: I feel your pain, sisters. Además, como absolutamente todos los hechos que atañen a mi vida, tengo un puñado de culpables para esta situación que les comparto: los «ponga su raíz preferida de ocupación aprendida en CENECAPE aquí» -eros. Todo ellos. Camion-eros, panad-eros, jardin-eros, microbus-eros, gasfit-eros (ahora que escribí tantas veces “eros” sentí amooooor. ¡JA! Muy malo el chiste, lo sé) deben cargar en su conciencia la responsabilidad de mis traumas. Espero que sus esposas derramen lejía sobres sus diplomas de egresados y que se les seque el falo como orejón de durazno en bolsa de yute del mercado. Damn you all madafacas! :)




FYI:
CENECAPE significa Centro educativo no estatal de capacitación profesional no especializada. (La mamita Olga, junto con algunas otras Damas de San Borja, aprendió a coser en uno de estos lugares. Por ello, sé que las chicas que van a los Cenecapes son lindas. Los chicos son todos feos, boca de caño y huelen a pedo)

domingo, mayo 31, 2009

Not yet.

Uno puede dedicar su vida a tratar de conseguir algo o de acercarse a ello lo más posible (al escribir esta línea recuerdo a Todo sobre mi madre, la Agrado y la estupenda frase: una es más auténtica cuanto más se parezca lo que se ha soñado de sí misma). No creo en alcanzar la felicidad. Creo, sin embargo, en disfrutar su búsqueda. Si nos ponemos a analizar (y oh, cómo nos encanta hacerlo), lograr la felicidad es una gran desgracia. Una vez que la tienes, que dices he ahí mi felicidad... ¿qué haces luego? O sea, ya está. La felicidad está en tus manos. The end. ¡Terrible! Encuentro mayor placer en buscar, perseguir y crear para volver a buscar (digamos que si me dedicara a la cacería de liebres sería una gran ponedora de trampas, luego me ocultaría detrás de un arbolito a rezar ¡para que las pobres liebrecillas no caigan en ellas! jajaja). No sé, me parece que uno debería nutrirse de momentos felices y disfrutarlos al máximo más allá de su frugalidad.

Por ejemplo (medio escaso ponerse de ejemplo ¿no? espero que no vuelva a ocurrir), a mí me gusta estudiar. No tengo como meta tener un doctorado (aunque no significa que no vaya a tenerlo eventually), el punto es que, trato de disfrutar del hecho de estudiar por sí mismo y no de tomar “clases para…” y pensar que después de estudiar voy a ser mejor obligatoriamente. No creo que eso sea verdad. Yo vivo en un mundo rosado, soy idealista, creo en el duende que me cambia las cosas de lugar y estoy convencida de que los instantes felices son cosecha de la emoción con que los sembramos (Este es el planeta de la tía Lauris estudiante y ñoña; romántica e insalvable como Laurita de Carrusel. También existen otros planetas en mi galaxia, algunas veces chocan entre ellos y “hay problemas”).

Dicho esto… coordinadores de orientación vocacional… ¡contrátenme para sus charlas! (jajaja). No, en serio, en verdad no pienso que tenga un síndrome de peter pan y quiera estudiar forever para sentirme una cachorrita (ja, me dio cosita escribir ca-cho-rri-ta. jajaja, no sé por qué)… la cosa es que estaba conversando con el mayor de mis sobrinos, José Miguel, y me contaba que durante 1 semana no fue a estudiar porque suspendieron las clases en algunos colegios en Lima por los casos de gripe porcina que se habían presentado. Siguiendo la conversación, le digo que cuánta pena me da, que seguro que ahora tiene muchísimas tareas, y él, sorprendido, me pregunta que cómo se yo (que estoy vieja y arrugada y mi SLAM del colegio fue hecho en papiros) lo que son las tareas. Le cuento entonces que su tía Lauris hace tareas también. El niño no entiende nada. Imagino su expresión cariacontecida: mi tía es un asno (y encima viejo) que no ha terminado sus tareas del colegio aún. Entonces le explico que en la facultad me dejan tareas y que a mí me gusta mucho hacerlas y que si él ya sabe qué quiere ser de grande y que si quiere que le cuente qué hago yo porque de pronto le puede gustar y entonces los dos podemos hacer lo mismo y… mucho bla, bla, bla más. Yo estaba extasiada tratando de sembrar una emoción, de traspasar, por un ventanita de MSN, toda mi vocación por la chanconería. Y José Miguelito, precioso y honestísimo me cortó el speech vocacional para decir (en mayúsculas encima): ¿TíA, Tú TODAVíA SIGUES EN LA UNIVERSIDAD? ASU.

Creo que los coordinadores de orientación vocacional… no me me van a llamar. Gulp.



Posible paradero del Pezweon
------------------------------------------¿quién es este weón on? es el pezweón, pezweón. un pez con un par de testículos rosados que nace de la boca de todos. tú y tus amiguitos lo nombran cada vez que terminan una frase. no, nada. esto no quiere decir que no nade, sino que ¡¡¡no, “nada”!!! no tiene expresión alguna, le pueden pasar muchas cosas y siempre tendrá la misma cara. no sonríe, no llora, no nada, flota. ése es el pezweón, pezweón.

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lunes, abril 27, 2009

Ahmed dijo: I kill you. (*)

Hay cosas en la vida que se recuerdan para siempre. Algunos tienen grabado el color de las pijamas que usaron a los 3 años; otros, el olor del pecho de su mamá cuando les daba de lactar. Existimos, también, los que recordamos situaciones insólitas; como fotografías que no debimos ver (tengo tatuado en la mente un libro médico que el Papito Alfonso tenía -tiene- en su estudio, donde aparecía una secuencia de imágenes del alumbramiento de un bebé: placentas, cordones y sangres por todos lados. ¿Me pregunto si debido a esto siento un placer culposillo por el cine gore?) o tal vez sonidos de personas sorbiendo sopa como si estuvieran tragando un ferrocarril (esto último si tiene que ver con mi animadversión por la gente que disfruta dejando marcas horrendas en los cuellos de las personas -ni que decir de los que se hinchan -cual pavos en celo- luciéndolas. Estos personajes -los chupeteadores y los chupeteados- me caen tan mal o peor que Thalía. ¿Algunas vez conté que podría atropellar a Thalía? Ja. ¡La odio! Y por supuesto que no tengo un motivo. I just hate her so badly that it hurts ¿?). Vaya, qué manera de irme por las ramas. Si este blog perteneciera al reino vegetal, sin duda sería una enredadera; una bonita, claro (je).
Este preámbulo fue elaborado para abrir camino a una memoria que tengo en la cabeza y que podría decir que medio me ha arruinado la vida (¿exagerada yo? nah). Este recuerdo data de hace mucho, cuando estaba en el cole... en 4to o 5to de primaria e íbamos a competir en los campeonatos deportivos de colegios religiosos (Sí, el ajedrez es un deporte y uno suda cuando juega). Recuerdo que el entrenador nos preparaba con mucho empeño, nos daba problemas para resolver, organizaba partidas contra colegios masculinos para volver más aguerrido a su equipo de chicas, etc, etc. Recuerdo también que, por azares de la vida, siempre que empezábamos el torneo nos tocaba jugar contra el colegio SS. CC. Belén. Está de más decir que odiábamos "a las del Belén" y queríamos que algo muy feo les pasara. Si yo hubiera sabido hacer voodoo o magia negra, creo que algo no agradable le hubiera ocurrido a la capitana del equipo enemigo... porque en verdad que no la aguantaba. La niña era bastante linda: cabello laaaaargo, sonrisa grande y ojitos almendrados (si la proyecto a la actualidad, diría que hoy es un cuerito. Lástima que no recuerdo su nombre, tal vez seríamos amigas o tal vez la buscaría dado que ya aprendí algo de voodoo... jajajajaa. no, mentira) Hablando en serio, su belleza no me molestaba. Lo que me reventaba la vida era que la zopenca esta no tomaba en serio el torneo y llegaba a cada partida chupando un maldito BOM BOM BUM (sabor fresa) y hacía unos ruidos tan insostenibles que Frieda Holler le hubiera regalado un pasaje de ida a visitar a Belzebú.
Los primeros 2 años, "las del Belén" nos ganaban. Luego, les dimos como a hijas. Ni se me ocurre menoscabar la labor del entrenador, menos la tenacidad de mis compañeras de equipo... pero debo decir que parte de mi motivación para mejorar cada vez era hacer que esta niñita se metiera su chupete al trasero.
Y no olvido ese sonidito.
Slurrrps, slurrps, shiurrpsss.
I KILL YOU!

La imagen que acompaña este post es cortesía de mi amiga y flamante compañera de la selección de ajedrez del cole: Diana Solórzano. Ella, además de gran ajedrecista, es una estupenda artista que tuvo la linda idea de dibujar a su equipo. Un besito para quien adivine cuál es la Tía Lauris. JA.
(*) Have fun here.

jueves, febrero 12, 2009

La tos de un señor argentino (*)

Pocas veces hago uso sincero de la expresión salud tras el estornudo de algún propio o ajeno. Aunque no pierdo la oportunidad de regalar saludes a cuanta persona vea que esté expulsando aire con violencia de sus pulmones, la verdad no deseo que ninguna de ellas se sane. No se trata de que espero una vida llena de enfermedades y dolor para los estornudadores del mundo, sino que decir aquella palabra es más un acto reflejo que un anhelo real. Es más, nunca he entendido porque decimos salud tras un estornudo y no después de una tos. O por qué no le deseamos salud a una persona internada en la clínica por apendicitis (bueno, sí se lo desearíamos si, en medio de la visita que le estamos haciendo, áquella -de pronto y sorpresivamente- estornudara). ¿Por qué lo hacemos así? Pues porque así nos enseñaron. Ahora, yo no sé si falté a la sesión educativa en la que La Mamita Olga se explayó sobre el tema"¿Qué hacer cuando te rechazan un salud?" o si es que en definitiva ese curso no se dicta y uno tiene que aprenderlo en la vida.

Encontrábame haciendo diligencias para anotarme a estudiar en la facultad (soy chancona y escribo con letra corrida ¿siguen enseñando palmer en el cole?) y, como no puede faltar en cualquier tipo de trámite que se haga en toda parte del mundo, las esperas y las colas se dejaban ver por doquier (me gusta la palabra doquier. Y por que me gusta, les comparto que doquier es la contracción de dondequiera, que a su vez es hijito de donde y querer. ¡Qué bonita familia!). Me perdí. Ah, las diligencias. Bueno, el tema es que entre tantas idas y vueltas de alguna forma me iba cruzando con las mismas personas que, prefiero suponer, se estaban anotando en cursos similares a los míos (es eso o pues me estaban siguiendo). Uno de estos seres era un señor de, calculo 50 años, el mismo que de pronto estornudó y evidentemente yo repliqué con un salud.


"No estornudé", de inmediato dijo él.
"Yo diría que sí", contesté yo (¿Y acaso era necesario de mi parte? ¡Cómo si me interesara!).

Y mi presunto compañero de aula -o mi acosador o, seamos justos, mi acosado- dijo

"No estornudé. Tosí".
"Bueno señor, igual espero que se mejore" (¡mentira! ¡mentira!)
"No estoy enfermo, tosí porque tomé líquido y tragué aire al tiempo" (¿Por qué me cuenta su vida?)
"Bueno..." (No me es posible guardar silencio).
"Si estuviera enfermo me quedaría en casa"
"...le retiro el salud entonces"
"¡epa! ¡tampoco me desee el mal eh!"
"..." (¡¿?!)

No voy a dejar de decirle salud a la gente (Y seguirá siendo un deseo hipócrita, para que lo sepan). Eso sí les digo, para quejas y devoluciones por favor hablen con La Mamita Olga, ella fue la que me enseñó a decir salud. A mí no me jodan.


(*) Título inspirado en un escrito del siempre bienvenido Julio Cortázar, llamado "La tos de una señora alemana" . Leanlo aquí.

Vígésimo Segunda Aventura del Pezweón
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quién es este weon on?
es el pezweon, pezweon
un pez con un par de testículos rosados que nace de la boca de todos
tú y tus amiguitos lo nombran cada vez que terminan una frase
no, nada. Esto no quiere decir que no nade, sino que no “nada”!¡¡
no tiene expresión alguna
le pueden pasar muchas cosas y siempre tendrá la misma cara
no sonríe
no llora
no nada
flota
ése es el pezweon, pezweon


el pezweon llega a ustedes gracias a Carlos Banda y Andrea Tataje.
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lunes, febrero 25, 2008

Forma parte de "Hacerlo"

A mi me gustan las cosas que ocurren en mi vida, pero, como si fuera Schatz hablando de polvos sabrosos, digo que las cosas que me encantan son las que están por venir. Por eso sonrío al leer el e-mail de Dragón y enterarme que “Hazlo” recibió un premio. Porque es lindo. Simplemente es lindo cuando los demás piensan en uno. Me agrada sobremanera (casi nunca uso esta palabra –me parece muy “electrolux”- pero en este caso aplica estruendosamente) que un escrito como “Hazlo” haya recibido la preferencia de algunos (y digo algunos porque no sé si fueron pocos o muchos, y prefiero no saberlo pues creo que parte del sabor a caramelo de esta ternura llamada Blogitzer es el misterio de los votos). Pasa que en CQO comparto la visión personal de las cosas que me ocurrieron, como las miré, como las sentí. “Hazlo”, sin embargo, es una intención que poco a poco vengo desarrollando, que viene ocurriendo “sobre el pucho” como dicen los comentaristas de fútbol (¿O son los de hípica?). Y por eso recibo el diploma con mayor alegría, pues el premio le cayó al “rarito” del blog. El 23 de febrero no ganó la anécdota curiosa ni ganó el evento particular… ganó el post nerd, el que está lleno de sueños… y eso se celebra doble (O triple, depende de presupuesto).
Muy bonito en verdad.
¡Gracias!

post_original_pensamiento, originally uploaded by lazafer.


Pd. Sobre las intenciones, el otro día hice la carapulcra y se la invité a mis convivientes y, cuando me preguntaron sobre el proceso para lograr la "papa seca"... no pude con mi genio y me inventé que cada cuadradito de “papa seca” equivale a UNA PAPA ENTERA DESHIDRATA. O sea, para mí, un plato de carapulcra es más o menos un quintal de papas. Tu Tía Lauris siempre contribuyendo al pánico de la sociedad. :)

miércoles, diciembre 12, 2007

Habla con mi mano...

... porque yo ya me gradué!
(No pongo el diploma que me entregaron porque... LO IMPORTANTE ES MI VESTIDO!! :D)


Amigo Blog-leyente, deposite sus congratulaciones aquí: /___ /(*)




(*) Reservorio para Felicitaciones de La Tía Lauris.

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