lunes, setiembre 06, 2010

Una sobre magnitudes y línea blanca.

No dejo de sorprenderme con la capacidad del ser humano para convertir empresas sencillas en proyectos de magnitud muy importante. Magnitud buena y mala. Porque así como hay gente que se ahoga en un vaso de agua (magnitud mala), hay personas que de 2 papas y 1 cubito de carne hacen el más rico de los caldos (magnitud buena)Sin dudarlo y con la mano sobre mi invitación a la fiesta del Dial de Oro 2010 (no tengo una biblia cerca, sabrán disculpar), digo que las madres son señoras de magnitudes de todo tipo. 


Partamos indicando que en mi casa hay 2 cocinas (a gas y eléctrica) y 2 refrigeradoras (la normal y la grande). Hace poco mi mamá compartió en la mesa del almuerzo sabatino que era momento de comprar una cocina nueva. Nadie se sorprendió (la cocina a gas de casa es "la cocina de recién casada" de la señora, es decir que el artefacto tiene más de 40 años). Anunciada la compra, se nos informó también que la cocina a gas vieja pasaría a manos de Leo (quien trabaja con nosotros hace muchos años).Tampoco hubo sorpresas sobre este punto (a algunos nos preocupó la pequeña fuga de gas que tiene la cocina, pero Leo dice que ese gas viene fugando hace años y que si no explotó hasta el día de hoy pues ella no puede ser tan salada de que justo le reviente ahorita. "Bueno", se le dijo). Comunicado el traspaso; la dueña de casa indicó que era propicia la ocasión para comprar una refrigeradora nueva. "Una de dos puertas", dijo. Sobre este punto sí surgió una curiosidad:


-"¿Para qué necesitamos 3 refrigeradoras?"; la misma que fue rápidamente esclarecida.
-"Está la refrigeradora normal, la grande y estará la nueva. La grande (que no es vieja sino que ya no mantiene la cadena de frío a cabalidad (?)) se le dará a Leo; la normal pasará al sector de la cocina propiamente dicha y la nueva quedará en el comedor de diario -donde actualmente viven la normal y la grande". 


Nuestras caritas de todo-suena-tan-sencillo-cuando-lo-explica-mamá, fueron elocuentes. Este, por supuesto, fue sólo el primer tramo del camino. 


Una vez comprados los 2 artefactos nuevos, mi madre se dio cuenta de que la cocina de gas nueva tenía que ir donde ahora está la cocina eléctrica (que casi no se usa y que se compró durante el 1er gobierno de Alan García debido a la escasez de gas de la época. Tomen mientras, compañeros búfalos). Para concretar esta mudanza era necesario romper el muro sobre el que está la actual cocina porque la nueva es de 6 hornallas y no entra en el espacio de una de 4 (no preguntes tonterías pues, hijita).


-"¿Y por qué no pones la cocina de gas nueva donde estaba la cocina de gas vieja?" 
"Porque ahí voy a poner la refrigeradora nueva" (no se pidió explicación del porqué de esa decisión)


Una vez roto el muro, se suscitó la siguiente epifanía: todos los reposteros están muy viejos y hay que cambiarlos. Remodelar los reposteros supone despegarlos de las paredes, lo cual implica retirar todas las cosas de adentro y convertir el primer piso de la casa en un bonito mercado de pulgas. Pero hagámoslo, qué más da. 


¿Qué más da? Tener una cocina semidesnuda te permite verlo todo con mayor claridad, yo diría que hasta te aparece un tercer ojo muy parecido al de Thundera. Ocurre que los reposteros empotrados en la pared habían estado ocultando mayólicas percudidas y paredes descascaradas. 29 años de mi vida estuve desayunando en un muladar y el desayuno estaba tan rico que ni cuenta me di de que me lo estaban sirviendo en un jacal. Afuera baldosas y a lijar las paredes que la peste bubónica en cualquier momento nos visita. Una vez totalmente ultrajado el ambiente, quedó claro que el lavatorio no era el más indicado. Siempre quisimos un lavabo doble y las refrigeradoras, cocinas, reposteros y Alan García nos habían impedido expresarlo de manera apropiada. Entonces adiós lavatorio y ahí sí no quedó nada de nada en este ex-lugar-más-concurrido-del-hogar. 


Actualmente la cocina de casa se parece bastante a la cabeza de un loco calato. Mi familia, albañiles, carpinteros, pintores y Óscar -el jardinero- ("...porque si vamos a estar de obra, de una vez aprovechemos para echar aserrín al jardín...") pululamos por la zona como piojos felices, saltimbanquiando entre mayólicas, viruta, caños y muestrarios de fórmica y trupán. No sabemos cuando terminará la refacción y tampoco sabemos si quedará bien. Lo único que está clarísimo es que mamá está entusiasmada con su proyecto de magnitud importante y eso se disfruta más que un rico caldo hecho con 2 papas y 1 cubito de carne.

25 comentarios:

Elmo Nofeo dijo...

Yo creo que Mamita Olga trata de decirte algo, motivarte para la cocina, tal vez así tenga más nietos.
:)

Laura Zaferson dijo...

Elmo, no creo; mamá es demasiado avispada como para llevar a cabo estrategias tan poco elaboradas :D

KP dijo...

La estrategia es menaje nuevo primita.

Basquiat dijo...

me encantó esa de felices como piojos en cabeza de loco calato, jj

Laura Zaferson dijo...

Kike, ¿menaje? ¡pero si en la casa hay más que suficiente! jaja

Basquiat, me encanta que sigamos en contacto a través del blog desde hace tantos años. Me encanta. :)

Ronald Poi dijo...

Este tipo de reacciones en cadena son justamente las que me han mantenido al margen de limpiar los cajones de la cocina. Estoy seguro que, de hacerlo, terminaré con cocina, casa y quizás hasta familia nueva.

Mu.- dijo...

jaja, eso pasó en mi casa hace como un año. pasamos a la mini cocina de campamento y almorzar en el comedor principal por unos buenos meses.

sufrimos.
incluyendo a elvis que no entendía por qué ya no había una puerta donde antes sí.

saltamontess dijo...

tu post me ha dado TAAAANTO miedo flaca! el año pasado remodelé el baño principal y se supone q el próximo haré lo mismo con la cocina...

felizmente vivo sola, los únicos q sufrirán son mis gatos :'(

Laura Zaferson dijo...

Ronald... ¡qué cochino! jajaja

Mu... ¡pobre Elvis! lo alucino golpeándose con la pared. jajaja.

Saltamontes... pero cuando vives sola es más manejable creo. Al menos no tienes que... ja, bueno sí, tienes razón. Estar de obra es un desastre literal.

Angels... dijo...

Es que lo nuevo hace que el resto no se vea tan chevere :)...es como cuando te compras unos zapatos divinos y de pronto necesitas cartra, jeans, polos y hasta calzon con blondas nuevecito para estrenar!

Basquiat dijo...

claro, pero con tan poco tiempo ahora para escribir, yo siempre te leo, me encanta como escribes, sino que en esta ocasión además le he robado un poco de tiempo a mi cotidianidad para poder comentar, jj.
siempre preferiré los blogs al twiter.

Adriana dijo...

ah la reaccion en cadena creo q se llama eh... x eso yo no me animo ni a cambiar de cortinas si no.. Dios!!!

Laura Zaferson dijo...

Angels... ¿tú crees? Yo pienso que "algo nuevo" levanta cualquier look. No sé, quizá dependa del caso. :)

Basquiat, blog y twitter son primos, se quieren. :) ¡gracias por tus halagos! :D

adri, jaja, por eso mismo no ordeno mi habitación. jajajaja.

Anónimo dijo...

yo quiero echar DD a mi piso del cuarto para nunca mas lustrarlo... pero dicen que saca harto polvo asi que haré el contrato y luego me iré de vacas una semana. jajaja... no entiendo para que el aserrín en el jardín ¿?
Y.

Laura Zaferson dijo...

Ytalita, el aserrín se echa en el jardín para que la tierra mejore y se haga más fértil. Es como abono. :)

Pd. ¡El DD funciona genial! (y no es que haga más polvo sino que brilla tanto que se evidencia más el polvo que siempre hubo! jajaja

Miguel Rodríguez V. dijo...

Bueno, suelo decirlo; caos es evolución.

Besos gigantes.

Laura dijo...

Yo pasé por eso el año antepasado. Tomando en cuenta que soy alérgica al polvo, la cosa fue dura pero la cocina quedó muy bien.

Laura Zaferson dijo...

Migue, qué lindo leerte desde aquí. Estoy acostumbrada a tu cariño desde Twitter y ya me había olvidado lo chévere que es tenerte desde el blog. :)

¡Tocaya! Me imagino, pobre... pero... llámame ignorante pero ¿no sé por qué creo que en Costa Rica hay menos polvo que en Lima? (¡esto basado en la punta de mi nariz, eh! jaja)

maga dijo...

Daré mi opinión sobre la situación y nada más, porque confieso que no entendí nada de nada de dónde iba la cocina o la refri... sólo entendí que el buen Leo salió ganadazo de tremendo cambio en tu casa.

(Y aquí va el comentario)-> Hace tiempo mi mamá quiso comprar un horno nuevo, que era con el que había soñado fácil por 20 años, pero nunca supo cómo colocarlo en la cocina porque iba empotrado a la pared... cuando al fin lo compró, lo amó tanto que decidió remodelar la cocina en torno al precioso horno, porque sino nada se vería tan bien como en sus sueños... quizás eso le pasó a tu madre y quiso aprovechar y remodelar todo para que quede ya-no-ya!

besos!

Laura Zaferson dijo...

Maga, sí, sí... justamente eso fue lo que pasó. :) Y Leo es Leonor (¡y claro que sí, es buena como la miel!)

Viejo.lobo dijo...

eso ya lo he visto en algunas ocasiones, empiezas comprando UN artefacto y terminas remodelando todo el ambiente alrededor de el, jeje
(se me habia pasado este post)

Laura Zaferson dijo...

Lobo, debe ser el síndrome de "lo quiero todo" :D

Lina Tono dijo...

caramba lau!esta buenísimo! además me recuerda inmediatamente a Úrsula Iguarán y sus eternas empresas de reacomodación

Laura Zaferson dijo...

Linis, que mamá refaccione todo lo que quiera... pero que por fa no me traiga hermanitos con colita de puerco. jajajaja. ¡Gracias linda!

Patricia dijo...

Me he reído tanto! Al leerte visualizaba a mi madre haciendo esa cosas. La ultimo verano compro una refri y cocina. Y obvio, no se deshizo de los viejos artefactos. La refrigeradora la usa para guardad las cervezas de mi hermano cada vez que hay reunion y la cocina.... mmm sabe dios para que la guarda, pero te aseguro que ya se le ocurrio algo.